Costal, Portada, Sevilla

El capataz Manuel Vizcaya ve «lógicas» las recomendaciones a los costaleros pero reconoce que el uso de la FFP2 durante los ensayos «resulta muy complicado»

Los capataces de Sevilla consideran que las recomendaciones de la Junta de Andalucía para los ensayos de costaleros, de cara a la próxima Semana Santa, y publicadas este miércoles, son «buenas indicaciones» y tienen «lógica» puesto que persiguen «preservar su salud y la de quienes les rodean».

Así lo ha expresado, en declaraciones a Europa Press, el capataz Manuel Vizcaya, máximo dirigente de la corporación de Madre de Dios del Rosario –patrona de capataces y costaleros–, y responsable del martillo en las hermandades de Pasión y Muerte, la Estrella y Montesión.

En opinión de Vizcaya, las hermandades han dado muestras «de cumplir en cada momento» con las recomendaciones dictadas por las autoridades sanitarias y de «ir casi siempre por delante de las normas establecidas por las distintas administraciones», aplicando medidas higiénico-sanitarias con anterioridad y por deseo propio.

«En septiembre del pasado año, cuando se recuperó el culto externo, salieron procesiones de gloria en la ciudad que siguieron las recomendaciones vigentes entonces, y no tengo noticias de que se hubieran producido contagios por Covid», ha añadido el hermano mayor de la hermandad de Madre de Dios del Rosario, quien ha destacado que «son conscientes de la situación actual, por lo que el número de ensayos responderá siempre a una razón lógica: no se hacen por gusto».

En este sentido, la citada guía contempla entre esas recomendaciones para los ensayos de procesiones religiosas la reducción de los mismos «a los necesarios o imprescindibles» o el hecho de «no acudir a esos ensayos si se tienen síntomas compatibles con Covid, si se está en aislamiento por positividad o si es contacto estrecho de positivo».

La mayoría de las indicaciones «no supone una sorpresa» para el gremio de capataces y costaleros porque ya se aplican desde hace meses, como la solicitud del certificado Covid a los miembros de las cuadrillas, que se realicen test de autodiagnóstico 24 horas antes a los ensayos y que se evite el uso de elementos que dificulten la ventilación dentro de los pasos, «algo que no nos afecta porque las parihuelas no llevan faldones», ha recordado.

En cuanto al uso de la mascarilla, Vizcaya sí reconoce que el uso de la FFP2 durante los ensayos «resulta muy complicado». «Solo hay que pensar que a cualquiera de nosotros cuando llevamos ese tipo de mascarilla al subir las escaleras nos falta el oxígeno. Pensemos, además, en que ese problema se agrava con el sudor que provoca el esfuerzo que hacen bajo las trabajaderas»; de modo que apuesta, en este caso concreto, por las mascarillas quirúrgicas.

Por último, el también hermano mayor de Madre de Dios del Rosario ha lamentado que «todo se focalice hacia el costalero» y no se mire por igual a otros estamentos relacionados con la cofradía, al tiempo que ha pedido «más pedadogía en el público» para que «huya de aforos grandes» y se evite un problema por las aglomeraciones.

«Nos piden que limpiemos las trabajaderas con gel hidroalcohólico, cosa que vemos bien, antes y después de tener contactos con la parihuela. Sin embargo, en los transportes públicos no vemos que se limpien y desinfecten asientos y barras de sujeción después de determinadas paradas», ha añadido Vizcaya.