La Semana Santa que ya es historia ha dejado varios momentos inolvidables. Algunos de ellos nos han regalado estampas de gran belleza, perfectas. Otros, en cambio, han tenido su espacio por desgracia. Aquí, un análisis de los instantes que es mejor no volver a vivir.
El público
El comportamiento requiere un análisis serio para evitar males mayores. A quienes bloquean el paso creyendo que la calle es suya se suman ahora las acampadas. El público acude a ver cofradías con una parálisis pasmosa. Horas para ver pasar una cofradía, ya sea en una sillita o tirados por el suelo. Si antes uno accedía al casco histórico y solía moverse para buscar los pasos, actualmente, con móvil en mano, son capaces de tirarse horas haciendo caso omiso de quienes pretenden tan solo transitar por una vía pública.
Los retrasos
El hecho de que haya cofradías que van con retraso antes ya de entrar en carrera oficial y no aprovechan espacios menos vistosos que la Campana, como Sierpes, para poder aligerar, es revelar la escasa empatía hacia el resto de corporaciones de la jornada. ¿Dónde está la fraternidad entre las hermandades? La tardía entrada de El Museo, que ya es más cofradía del Martes Santo que del Lunes, es quizá el ejemplo más clamoroso de lo que no debería repetirse.

Las saetas
Aunque las ha habido buenas, no podemos negar que la llegada de un público aficionado está dejando el nivel por los suelos. Históricamente, la entrada de la Soledad de San Lorenzo era un momento sublime donde las saetas eran anuncio de que la Semana Santa llegaba a su fin. Quien allí estuvo, pudo oír el hartazgo de los presentes ante alguna que otra saeta de excesiva duración. En cuanto al nivel, mejor no manifestar opinión alguna.

La aplicación del Ayuntamiento
La nueva aplicación para medir el flujo de transeúntes ha sido un auténtico fiasco. Mientras algunos sacan pecho del número de descargas, quienes hemos hecho uso de la misma, de poco nos ha servido. Había cofradías cuyo itinerario era erróneo o que no situaban por dónde iban la cruz y los pasos. Lo de que en la Madrugada había setecientas mil personas en el casco histórico o que el Domingo de Resurrección doblaba en público al Domingo de Ramos es para echarle de comer aparte.
La ineficacia del Consejo
La Semana Santa está a punto de estallar. Crecimiento desorbitado de nazarenos y un público que va a más, sobre todo en lo que a mala educación se refiere. En todos estos años hemos visto cómo no se han logrado solventar asuntos tan cruciales como la saturación de algunas jornadas. La entrada del Museo sigue siendo tendencia cada año, como lo son los retrasos cada vez mayores durante la Madrugada. ¿Qué ha hecho Francisco Vélez al frente de la institución durante este tiempo?

El Cristo de la Buena Muerte de Jaén saldrá en procesión extraordinaria por el centenario de la Hermandad
La Cena de Huelva aprueba por unanimidad el proyecto de su futuro manto procesional para la Virgen del Rosario
La Hermandad de la Defensión formaliza la cesión de su nueva Casa de Hermandad por un periodo de 30 años
Enrique Barrero Rodríguez, pregonero de la Semana Santa de Sevilla 2027
Córdoba, presente en el Congreso Internacional Carmelitano de Gibraleón
La Divina Pastora regresará a las calles de Carmona el próximo 10 de octubre
Santa María del Buen Aire recorrerá este sábado las calles de su feligresía
La Columna de Alcalá de los Gazules incorpora la marcha «Lágrimas de Alcalá» a su patrimonio musical
La Aurora del Albayzín presentará las nuevas bambalinas de su paso de palio, diseñadas por Francisco Javier Sánchez de los Reyes
Leopoldina Valdemoro y Chiqui Muñoz anunciarán con pintura y palabra la Semana Santa de Vélez-Málaga de 2027
El Consejo de Hermandades participa en el solemne izado de la Bandera Nacional en Capitanía General
Este es el itinerario de la salida extraordinaria de San Francisco por las calles de Córdoba por el VIII Centenario de su Tránsito
La Hermandad de la Buena Muerte prepara la salida extraordinaria de su Centenario fundacional para el próximo 3 de octubre
La inauguración del monumento a la Purísima de La Algaba queda suspendida «por el incumplimiento del escultor» 



