El capirote | Arahal, el arzobispado y las prohibiciones de las salidas extraordinarias

La relación del arzobispado con las cofradías es tan antigua que nos lleva hasta prácticamente los orígenes de aquellos cortejos que se dirigían con cruces de madera a realizar estaciones visitando distintos templos. El símbolo del cristianismo pintado de verde donde no había sitio para debatir sobre bandas, capataces ni juntas de gobierno. Los mismos cortejos que todavía perduran en los sitios perdidos de la España profunda y que también quedan como testigos del pasado en zonas rurales de Francia o Italia.

En Sevilla la doble vara de medir es más que manifiesta, quizá porque entre miembros de la misma curia las visiones son muy distintas. Nada extraño que no se observe en otros campos. ¿Cuántas imágenes han sido coronadas realmente por el fervor del pueblo y no por ser la devoción de un alto cargo? Debate aparte, el caso de Arahal se ha convertido en las últimas semanas en centro de debate más allá de la propia población, habida cuenta de la escasez de información cofradiera ahora que la cuestión macarena parece enderezarse.

En 2013 Arahal disfrutó de la salida extraordinaria de la Virgen de las Angustias, que estuvo a punto de ser suspendida por parte del Arzobispado, que abrió una investigación para determinar si la corporación había tenido algún tipo de responsabilidad en una supuesta falsificación documental. Y es que la medalla de oro concedida por el Ayuntamiento reconocía a la hermandad y no a la dolorosa, como la hermandad arguyó en su petición. Un requisito indispensable para que desde arriba se aprobara una salida extraordinaria de estas características.

Arahal y el arzobispado tuvieron un nuevo encontronazo años más tarde. En noviembre de 2021 denegó una salida extraordinaria del Cristo de la Misericordia que iba a realizarse para pedir con el fin de la pandemia. Una prohibición que ya había tenido antecedentes, cuando se negaba a la Virgen de Gracia de Carmona salir por el mismo motivo.

Si algunos casos son esclarecedores, otros serían más bien dignos de estudio. La Virgen de la Amargura recorría las proximidades de San Juan de la Palma con motivo del 300 aniversario de su llegada al templo de la calle Feria. Cuatrocientos años se conmemoran en este 2025 de la llegada de la corporación de Nuestro Padre Jesús Nazareno a la Parroquia de Santa María Magdalena, adonde llegó en 1625 tras la negativa de fray Juan de Prado, prior del convento donde residía hasta entonces. La efeméride ha contado con una serie de actos y cultos, entre los que no se ha podido llevar a cabo la procesión extraordinaria.

Pero hay más. La hermandad sacramental de la Virgen de la Esperanza pretendía, en un año santo donde las salidas extraordinarias, rosarios, traslados de las Esperanzas están multiplicándose por la geografía, la denegación ha vuelto a aflorar en medio de un contexto que tampoco llega a entenderse.