El Capirote, Opinión, Sevilla

El capirote | El cartel

De los últimos carteles que quedaban por conocer el de Sevilla era sin duda el más esperado. Cuando se anunció que Daniel Franca sería el encargado de ilustrar la semana mayor comenzamos a recordar sus otras composiciones. Pensar en Daniel era una apuesta segura. Y teníamos en mente el cartel de las Glorias de 2012 o el de los Humeros de 2017, aunque también se hayan el del LXXV aniversario de la bendición del Santísimo Cristo del Sagrado Descendimiento de Carmona, realizado un año después, o el del CCCL aniversario de Nuestro Padre Jesús Nazareno de El Viso del Alcor, en 2019, entre otros.

Este año ha sido también el encargado de anunciar la Semana Santa de Cádiz que, según palabras de su autor «es un retrato del tiempo», donde hay referencias al carnaval, las convocatorias de cultos y hasta el viento de levante, que arruga los actos anunciadores. Un cartel arriesgado, más original que el de nuestra semana mayor.

Porque el de Sevilla es un gran cartel, no cabe duda. Nos recuerda a la composición que realizó para la portada del El Llamador, en 2011, por lo que la creación rápidamente nos conectó con aquella, pero además con otro lienzo que tuvo como protagonista a la Virgen de la Estrella, donde el palio de Juan Manuel también estaba presente.

Daniel Franca ha decidido que la Semana Santa sea anunciada por la dolorosa trianera. Además de hermano de la Estrella también lo es de Santa Marta. Ha huido de las composiciones abigarradas, de aquellas que con tantos elementos presentes parecen un listín telefónico. Tan solo basta Ella, bajo el palio y el movimiento incesante de su candelería. La obra está a la altura de lo que cabríamos esperar.

Sin embargo, se ha echado en falta mayor valentía a la hora de anunciar la Semana Santa. Es difícil que en Sevilla pueda encontrarse unanimidad, recuérdese que estamos en la ciudad de la ojana. Se ha contentado a gran parte del público, pero si miramos el cartel mismo para Cádiz o el del aniversario del Descendimiento de Carmona observamos que en Daniel Franca cabe un universo poco explorado que habría supuesto insuflar un soplo de aire fresco a la cartelería cofradiera. Haberlo hecho habría supuesto un aluvión de críticas por parte de los «entendidos». Haber hecho el cartel que hemos conocido hoy ha sido apostar por lo seguro.