Todo el mundo conoce a alguien que está en contra de las hermandades y cofradías. Y dentro del mundo cofradiero es habitual saber de la existencia de algún párroco que les tiene una tirria que va más allá de los límites del entendimiento. Es curioso, porque cuanto más se acerca uno al mundo de la Semana Santa más entiende que el futuro está en aquellos templos donde una corporación tiene su sede canónica.
Tristemente las sacramentales tienen un escaso tirón y las letíficas tampoco están a la misma altura. Para conocer un templo lleno de vida hay que acudir a aquellos donde reside una hermandad de penitencia. Las convivencias, las velás, las tómbolas benéficas… actos que se desarrollan más allá de la Cuaresma y que son el encuentro de hermanos más allá de las misas y quinarios.
Aunque sí es cierto, algunos cultos carecen del número de hermanos que se cabría esperar. Estamos en una época donde auténticos altares efímeros quedan para la posteridad en el universo cofradiero. Pero, al margen de esto, la continuación como hermandad pervive el resto del año.
El importante número de hermanos se consagra cuando uno ve en el grupo joven el aliciente que se necesita para que haya un futuro. Porque sin ellos toda posibilidad de existencia sería nula. Ellos son el futuro en una Iglesia que continúa encorsetada y ancada en tiempos pretéritos, y las cofradías son más que necesarias para que se nutran la propia Iglesia. La religiosidad popular, a veces tan defenestrada por la propia institución, encuentra en los jóvenes la esperanza que necesita para seguir en pie.
Sevilla ha sido la delegación que más jóvenes ha enviado a la Jornada Mundial de la Juventud en Lisboa, tan solo superada por Madrid. Y las jóvenes se han volcado con un encuentro que cada año mueve a millones de personas. Un 30% de participantes que han ido desde la capital andaluza pertenece a las hermandades. ¿Qué más hay que mostrar para que aquel sector reticente de la Iglesia entienda que sin las cofradías el futuro de la Iglesia en el sur de España es más que desconcertante?





