El capirote | La semana de Carrión

Carrión de los Céspedes apenas sobrepasa los dos mil quinientos habitantes. Sin embargo, el fervor con el que vive las fiestas del Corpus Christi lo coloca como una de las celebraciones que hay que ver al menos una vez en la vida. El esmero con el que sus habitantes decoran las calles, la devoción hacia la Virgen de Consolación y el Santísimo Sacramento… Quién iba a imaginar que este año se convertiría en trending topic de los corrillos cofradieros por cuestiones bien distintas.

El asunto ya lo conocen en la otra punta de Andalucía. Debido a la lluvia, la procesión del Corpus Christi quedaba aplazada del jueves al domingo. Sin embargo, el Arzobispado de Sevilla tomó la decisión de que el regreso de la Virgen de Consolación se realizara en la tarde del viernes 9 de junio. Comenzó entonces a crecer la incertidumbre entre los devotos. ¿Cómo era posible? ¿Qué había sucedido? Se suspendía la procesión del Corpus según un escrito publicado por la hermandad de Consolación, firmado por Antonio José Vera, hermano mayor, y Antonio Romero Padilla, párroco de la localidad. Lo más llamativo del escrito era que la causa de tal paralización partía de la hermandad del Rosario, que entendía que se incumplían las reglas de la otra hermandad, ya que estas recogen que la Virgen tiene que regresar tras haber acompañado al Corpus Christi.

Descubierto que la hermandad del Rosario es la que pone en conocimiento del Arzobispado este cambio no recogido en las reglas, poco tardaron en afanarse sus hermanos para emitir un escrito donde se limitan a recordar que las reglas hay que cumplirlas. Pero más allá de intentar calmar los ánimos, vuelve a ponerse de manifiesto algo tan antiguo como el pique entre hermandades. Y surgen diversas teorías al respecto porque —que sí, que las reglas hay que cumplirlas— se encuentra uno con un rosario de asuntos que harían las delicias de Berlanga, con todos los ingredientes para conformar una película de la España profunda. A saber: ¿conoce el párroco las reglas de la hermandad de la Virgen de Consolación? En caso afirmativo, ¿fue, junto con la hermandad, en contra de las propias reglas? ¿Dará un toque de atención el Arzobispado a Antonio Romero Padilla? ¿Actuó la hermandad del Rosario imaginando que no saldría a relucir su nombre en los medios de comunicación? ¿La actuación de los hermanos del Rosario pone de manifiesto la predilección de un párroco por una u otra corporación? ¿Cómo será ahora el trato entre las dos hermandades? ¿Veremos a representantes de ambas en las funciones principales de instituto de sus respectivas imágenes? ¿Cambiará la hermandad de Consolación las reglas para que no pueda suceder lo mismo? ¿Por qué se actúa ahora y no en años atrás cuando se produjo el cambio del jueves al domingo por cuestiones climatológicas y no pasó nada? ¿Era la finalidad de la hermandad del Rosario recordar el cumplimiento de las reglas?

Son tantas y tan múltiples las cuestiones a las que se enfrentan que, si en las tertulias no se habla de otro asunto, a saber, dentro del propio pueblo. Un pique que ya era más que manifiesto, hasta reseñable en las redes sociales, se convierte en debate más allá de sus fronteras. ¿Tendrá que intervenir la mitra?