El centenario de San Esteban: un hito en el horizonte de la Sevilla cofrade en 2026

​La capital hispalense se apresta a vivir una de las conmemoraciones más significativas de su calendario devocional con el primer centenario fundacional de la Hermandad de San Esteban. Este acontecimiento, que se erige como un eje vertebrador de la religiosidad para el próximo ciclo, alcanzará su cénit con una salida extraordinaria de Nuestro Padre Jesús de la Salud y Buen Viaje hacia la Santa Iglesia Catedral durante la solemnidad de Cristo Rey de 2026.

​El plebiscito de los hermanos y la salida extraordinaria a la Seo Hispalense

​La corporación del Martes Santo ratificó de forma unánime esta iniciativa durante el cabildo general extraordinario celebrado el pasado 14 de febrero en su sede canónica. Los hermanos respaldaron la propuesta de realizar una salida extraordinaria para trasladar el culto principal de Cristo Rey al altar mayor del templo metropolitano, siempre bajo la necesaria autorización de la Autoridad Eclesiástica. La elección de esta festividad no es baladí, pues simboliza el umbral litúrgico entre la clausura y el inicio de cada año cristiano, dotando a la efeméride de una profunda carga simbólica en el marco de sus cien años de historia.

​Distinciones institucionales y proyección cultural en el Mercantil

​La relevancia de esta efeméride ha trascendido los muros del antiguo templo de la Puerta de Carmona. Debido a su centuria de existencia y su innegable calado en el tejido social de la ciudad, la hermandad ha sido formalmente propuesta para la Medalla de la Ciudad con motivo de este aniversario. Asimismo, la corporación será la encargada de inaugurar el prestigioso ciclo Círculo de Pasión 2026 en la sede del Círculo Mercantil e Industrial, ofreciendo una muestra que desgranará su patrimonio y evolución histórica desde su génesis en 1926.

​Análisis morfológico de una efigie de terracota y madera

​La imagen titular, de autoría anónima, presenta una singularidad técnica de extraordinario valor: su cabeza está modelada en barro cocido, datable presumiblemente a principios del siglo XVI. El resto del cuerpo es de madera tallada, una labor que se estima ejecutada a mediados del siglo XVIII para completar el busto preexistente. Según el magisterio del profesor José Roda Peña, la escultura guarda analogías formales y estilísticas con un Ecce Homo de procedencia sevillana conservado en el convento de Santo Domingo el Antiguo de Toledo.

​Fue en la decimoctava centuria cuando se documentó una intervención en el templo, momento en que se adecuaría la imagen al gusto imperante, incorporando la clámide de tela encolada con pequeños motivos florales estofados. Igualmente, parece ser este el instante en que se añadieron las cinco lágrimas que confieren a su semblante esa humanidad doliente y profunda tristeza que le caracteriza.

​De San Bartolomé a la antigua mezquita de la calle San Esteban

​Aunque la hermandad hunde sus raíces en la devoción popular al antiguo «Señor de la Ventana», su fundación oficial se produjo el 9 de mayo de 1926 en la sacristía de la parroquia de San Bartolomé. Allí se reunieron treinta y dos personas bajo la dirección de Rafael Galán Escalante, entonces coadjutor de dicha parroquia. La finalidad era dotar de culto público a la imagen de terracota que, desde al menos dos siglos atrás, recibía las súplicas de los viajeros que abandonaban la urbe por la Puerta de Carmona. Estos se encomendaban a Él para obtener Salud y un Buen Viaje. La advocación de la Salud se debe, además, a la huella dejada por la estancia de la Hermandad de los Gitanos entre 1837 y 1860 en este recinto.

​Desde sus albores, la sede quedó fijada en la Iglesia de San Esteban, joya del gótico-mudéjar que fue una de las veinticinco primitivas parroquias de la ciudad, consagrada por Fernando III el Santo en 1249 sobre una antigua mezquita. El templo data de finales del siglo XIV y ha sido reformado en los siglos XV, XVII, XVIII y XX. A lo largo del siglo pasado, la cofradía consolidó su fisonomía actual: el cardenal Ilundain aprobó las primeras Reglas estableciendo el Martes Santo como su jornada de penitencia, y en la década de 1940 se incorporaron las figuras del misterio de Antonio Castillo Lastrucci. Cabe recordar que la corporación fue convocada al histórico Vía Crucis de la Fe de 2013, aunque la inestabilidad meteorológica impidió entonces su presencia en las calles.