Por ir situandonos, estamos en el último fin de semana de enero y en breve afrontaremos el mes de febrero, que será el sprint final para llegar a una nueva Cuaresma.
Nos encontramos ante el mes previo a la Cuaresma, lo que ahora llaman “Pre-Cuaresma”, aunque para algunos la “Pre-Cuaresma” es todo el año menos Cuaresma y Semana Santa allá cada uno y que lo llame como le dé la gana. Ellos sabrán…
Hay algo que veo en los cofrades cada vez más. Y es que no sabemos disfrutar este tiempo. Tenemos cada fin de semana, y a veces entre semana infinidad de actos cultuales, culturales y actividades.
Pues pese a todo esto, y pese a entrar la Cuaresma poco a poco en nuestras vidas y tiempo, no sabemos disfrutar estas cosas. Y ahora me llegará uno y me dirá: “Yo si disfruto de esta previa y voy a todo…”. A lo que yo le diría: ¿Seguro?
Asistimos a los cultos por costumbre, rutina o aburrimiento, pero no llegamos a saber vivirlos de verdad. Nos pasamos el año entero anhelando eneros y febreros de cultos e incienso y tertulias en barras de bar. Pero llegan estas fechas y solo nos ponemos a contar los días que quedan para que llegue la Semana Santa, que ojo, también es tiempo de disfrutar.
Por eso yo a veces me hago muchas preguntas…. ¿Estamos sacándole provecho a este tiempo?, ¿sabemos disfrutar de nuestras cofradías?, ¿es más importante opinar que vivirlo?
Pues yo os doy un consejo… Que sepamos disfrutar de este tiempo, de nuestras cosas y hasta del olor del azahar o el incienso en la puerta de una Templo. Sentémonos en un banco de nuestra iglesia cualquiera a rezar y contemplar a Dios hecho imagen.





