Si bien se trata de una circunstancia provisional la decisión adoptada por la junta de gobierno de la Hermandad del Císter de regresar temporalmente a su hogar con motivo del cierre de la Iglesia Conventual del Santo Ángel, popularmente conocida como Capuchinos, para ser sometida a labores de mantenimiento, está permitiendo rememorar viejas estampas que se atesoran en la memoria colectiva de la Córdoba Cofrade. A resultas de las citadas labores, Nuestro Padre Jesús de la Sangre en el desprecio del pueblo, Nuestra Señora Reina de los Ángeles, en sus misterios gozosos y dolorosos, y San Juan Evangelista están recibiendo culto en la iglesia de la Inmaculada Concepción del antiguo convento del Císter.
El monasterio del Císter en Córdoba es un edificio que se levanta en la calle Carbonell y Morand perteneciente a la orden benedictina y dedicado a la Purísima Concepción. Fundado en 1725, fue sede dos décadas, desde su fundación, de la Hermandad de la Sangre que ahora habita en Capuchinos y a la que buena parte de la Córdoba Cofrade sigue denominando El Císter. Cabe recordar, no obstante, que no es la primera vez que la Reina de los Ángeles en sus misterios dolorosos regresa a casa en los últimos años.
La dolorosa, con motivo del XL aniversario fundacional de la Hermandad, protagonizó allí un devoto y especialísimo besamanos entre los días 8 y 11 de diciembre de 2016 que permitió a propios y extraños alimentar la nostalgia con imágenes impagables que muchos imaginaban irrepetible que, sin embargo se han vuelto a repetir por las cosas del destino, multiplicadas por la presencias del Señor de la Sangre y la imagen de gloria. Escenas que han sido atesoradas por nuestro compañero Antonio Poyato, que ha acudido a este rincón emblemático de Córdoba, para dejar testimonio gráfico de un trocito de la historia de nuestras cofradías.
La iglesia del antiguo convento cisterciense es pequeña, con planta de nave única con crucero. La fachada de piedra se desarrolla en dos cuerpos, rematado el segundo por frontón curvo y hornacina con la imagen de la Inmaculada. Posee un interesante altar mayor de madera tallada y dorada del siglo XVIII, presidido en el ático por una obra pictórica de la virgen de la Concepción. La iniciativa de una fundación monástica en el siglo XVII respondió a fines de orden devocional y social, el aumento del culto divino y la salvación del alma se unen al afán de prestigio social, y en los conventos femeninos, al deseo de seguridad material y moral para las mujeres de la familia. La fundación del monasterio del Císter obedeció a esas motivaciones de su tiempo y a la personalidad de su fundador, Luis Fernández de Córdoba, hijo del señor de Guadalcázar, sacerdote como sus hermanos Fadrique y Andrés. En febrero de 1583 toma posesión como deán de la catedral de Córdoba.
En el año 1621, Francisco de Córdoba, Duque de Cesa, solicitó a su pariente don Luis Fernández de Córdoba, Obispo de Málaga cinco Monjas para fundar un Monasterio de Monjas Cistercienses Descalzas en Guadalcázar a cuatro leguas de Córdoba. La fundación se llevó a cabo siendo Obispo de Córdoba Francisco de Alarcón, con la colaboración del Ministro General del Orden Descalzo de la Santísima trinidad Fray Pedro de la Ascensión, quien fue a Málaga y se entrevistó con Francisco de Céspedes, visitador.
Las fundadoras salieron de Málaga el 17 de Septiembre de 1650; y ya en Córdoba se hospedaron en el convento de Santa Marta, durante un mes, mientras concluían la obra de Guadalcázar; donde pasaron el 17 de Octubre de 1650. El claustro por motivos económicos y de salubridad la comunidad de Císter tuvo que gestionar su traslado a la ciudad de Córdoba, con apenas tres años de estancia en Guadalcázar. Desde entonces su vinculación con el pueblo de Córdoba y el barrio de Capuchinos ha sido una constante inalterable.
Entrevista | Lázaro Mata: «Respetar a los grandes maestros no significa hacer imágenes que parezcan antiguas»
Galería | La Virgen de la Merced bajo palio
El Cristo de la Buena Muerte de Jaén saldrá en procesión extraordinaria por el centenario de la Hermandad
La Cena de Huelva aprueba por unanimidad el proyecto de su futuro manto procesional para la Virgen del Rosario
La Hermandad de la Defensión formaliza la cesión de su nueva Casa de Hermandad por un periodo de 30 años
Enrique Barrero Rodríguez, pregonero de la Semana Santa de Sevilla 2027
Córdoba, presente en el Congreso Internacional Carmelitano de Gibraleón
La Divina Pastora regresará a las calles de Carmona el próximo 10 de octubre
Santa María del Buen Aire recorrerá este sábado las calles de su feligresía
La Columna de Alcalá de los Gazules incorpora la marcha «Lágrimas de Alcalá» a su patrimonio musical
La Aurora del Albayzín presentará las nuevas bambalinas de su paso de palio, diseñadas por Francisco Javier Sánchez de los Reyes
Leopoldina Valdemoro y Chiqui Muñoz anunciarán con pintura y palabra la Semana Santa de Vélez-Málaga de 2027
El Consejo de Hermandades participa en el solemne izado de la Bandera Nacional en Capitanía General
Este es el itinerario de la salida extraordinaria de San Francisco por las calles de Córdoba por el VIII Centenario de su Tránsito 













