Jaén

El Corpus Christi de Baeza centra las miradas del turismo religioso en FITUR

La alcaldesa de Baeza, María Dolores Marín ha intervenido junto con el presidente de la Diputación Provincial de Jaén, Francisco Reyes y Pedro Narváez Moreno, miembro de la Junta Administrativa de la Catedral y fotógrafo baezano, en la presentación del Cartel del Corpus Christi 2023.

La alcaldesa de la ciudad Patrimonio Mundial, Lola Marín, destacaba la grandiosidad del Corpus Christi que cada año tiene un atractivo turístico nuevo que va generando la necesidad de volver a vivirlo año tras año. En los últimos años, la festividad del Corpus Christi ha recuperado antiguas tradiciones con las construcciones efímeras: las puertas de la Luna y del Perdón de la Santa Iglesia Catedral, dos puertas únicas que están rescatando año tras año, poniéndolas en valor, gracias a la Diputación Provincial de Jaén, y a la que este año se sumará la tercera, y última, puerta: la puerta de la Natividad. Además, el pasado 2022, a estas puertas efímeras, le sumamos La noche de los altares, “con un número importante de actividades culturales de agrupaciones musicales y corales que hicieron que la ciudadanía y visitantes disfrutaran de una noche cultural realmente exquisita.

Por su parte, el fotógrafo baezano, miembro de la Junta Administrativa de la Catedral y autor del cartel anunciador del Corpus Christi 2023, Pedro Narváez, ha destacado que “este año la imagen recoge el Cristo Eucaristía en su custodia magna, con las balconadas estrenadas el pasado 2022 gracias al Ayuntamiento de Baeza- y la construcción efímera de la Puerta de la Luna, con el objetivo de poner en valor el apoyo de las instituciones.

La Custodia de la Catedral de Baeza una de las más destacadas de España en su género y la principal pieza de orfebrería del patrimonio catedralicio. Mide 2,20 m. de altura y fue realizada en plata casi en su totalidad (algo más de 10.745 onzas), excepto algunas partes que son de cobre dorado y el viril que es de oro macizo.

Una obra de arte, que se convierte en el centro de una celebración, que se ha consagrado como una de las manifestaciones populares más arraigadas en nuestra ciudad y en la que al igual que ocurre con la Semana Santa, se ha transmitido de generación en generación los altares que, a lo largo de su recorrido, engalanan la ciudad, dándole un colorido único e irrepetible.