El Cristo de la Expiración de Adra recibe el Escudo de Oro de la Provincia de Almería

La Diputación distingue a la histórica devoción abderitana en el marco del 70 aniversario de su hermandad

La Diputación Provincial de Almería ha otorgado el Escudo de Oro de la Provincia al Santísimo Cristo de la Expiración de Adra, una de las máximas distinciones que concede la institución supramunicipal. La entrega del reconocimiento tuvo lugar este domingo tras la celebración de una misa en la parroquia del municipio, acto enmarcado en la conmemoración del 70 aniversario de la Hermandad vinculada a esta imagen.

La distinción, considerada uno de los galardones más relevantes que concede la Diputación, se ha otorgado como reconocimiento a la profunda devoción que miles de abderitanos, almerienses y personas de diferentes lugares del mundo profesan a esta advocación, una veneración que se articula en torno a la Cofradía del Santísimo Cristo de la Expiración, Señor de las Penas y María Santísima de los Dolores.

Una talla barroca con más de cuatro siglos de historia

La imagen del Cristo de la Expiración constituye una de las obras barrocas más destacadas del Obispado de Almería, según ha subrayado la institución provincial. La escultura representa a Cristo en el instante de su última agonía y atesora más de cuatro siglos de historia, lo que la convierte en una de las referencias religiosas más antiguas y significativas de la provincia.

De hecho, se trata de la imagen de un Cristo más antigua de la provincia de Almería. Su origen se remonta al año 1622, cuando el cura párroco Juan Xinés de Espinosa encargó la talla al escultor granadino Alonso de Mena y Escalante, artista que contaba con raíces maternas abderitanas.

Con el paso del tiempo, la imagen se ha consolidado como uno de los símbolos devocionales más arraigados de la localidad de Adra, convirtiéndose en un referente tanto religioso como patrimonial para la provincia.

Reconocimiento a la labor religiosa y social de la hermandad

Durante el acto de entrega del galardón, el presidente de la Diputación Provincial de Almería, José Antonio García Alcaina, explicó que el Escudo de Oro de la Provincia se concede a personas y entidades que han demostrado una dedicación constante al bienestar de la sociedad almeriense.

En este sentido, destacó que la distinción reconoce la labor desarrollada por la hermandad y por todos los hermanos que han formado parte de ella a lo largo del tiempo, valorando especialmente su actividad religiosa y social tanto durante la Semana Santa como a lo largo del resto del año.

Según señaló, el reconocimiento simboliza el afecto de toda la sociedad hacia la corporación y hacia quienes han contribuido a mantener viva esta tradición.

Un símbolo espiritual e identitario para la provincia

El presidente provincial también subrayó la dimensión histórica y espiritual de la imagen, recordando que el Cristo de la Expiración ha acompañado durante más de cuatro siglos la vida religiosa del pueblo de Adra.

En su intervención, destacó que esta imagen ha sido guía espiritual para generaciones de devotos, que acuden a ella tanto en los momentos difíciles como en los tiempos de alegría. Asimismo, afirmó que el Cristo constituye un símbolo representativo de la identidad abderitana y almeriense, además de un emblema del patrimonio artístico y religioso de la provincia.

García Alcaina también se refirió al significado simbólico de la imagen para la comunidad, señalando que representa el vínculo entre el mar, la agricultura y la población de Adra, al tiempo que se erige como testigo de la memoria colectiva de un pueblo trabajador y honesto.

La fuerza expresiva de una imagen de gran realismo

El presidente de la Diputación resaltó igualmente el valor artístico de la escultura, invitando a contemplar el rostro del Cristo en el momento de su último suspiro, cuya expresión realista transmite, según indicó, la dimensión de misericordia y generosidad asociada al sacrificio redentor.

A su juicio, esa intensidad expresiva explica en buena medida la capacidad inspiradora que la imagen ha ejercido durante siglos sobre la devoción popular.

Reconocimiento institucional y orgullo para la ciudad de Adra

El acto contó también con la intervención del alcalde de Adra, Manuel Cortés, quien felicitó a la Hermandad del Santísimo Cristo de la Expiración con motivo de la celebración de su 70 aniversario.

El primer edil destacó la trascendencia histórica y devocional que la corporación posee para la ciudad, poniendo en valor el trabajo, la dedicación y el compromiso de las distintas generaciones de hermanos y hermanas que han sostenido la hermandad durante siete décadas.

Asimismo, quiso reconocer la aportación de los diferentes hermanos mayores que han guiado la vida de la cofradía, señalando que su labor ha contribuido a fortalecer el desarrollo de la Semana Santa de Adra.

Una devoción profundamente arraigada en el pueblo abderitano

Manuel Cortés recordó también la intensa devoción que el pueblo de Adra profesa al Cristo de la Expiración, una talla que recientemente ha cumplido 400 años de historia y que además fue distinguida con la Medalla de la ciudad de Adra.

El alcalde subrayó que se trata de una de las imágenes más queridas por la población, considerándola un símbolo de fe profundamente arraigado en la identidad de la ciudad. En este contexto, agradeció a la Diputación Provincial de Almería su presencia en el acto y la concesión del Escudo de Oro, una distinción que, según señaló, reconoce la relevancia histórica, cultural y devocional de la imagen para toda la provincia.

La hermandad celebra un reconocimiento compartido por todo el pueblo

Por su parte, el hermano mayor de la cofradía, José Miguel Soriano, expresó la satisfacción de la corporación por este reconocimiento, calificando la jornada como un momento de gran alegría tanto para la hermandad como para la localidad.

Soriano destacó que el Cristo de la Expiración trasciende el ámbito estrictamente religioso para convertirse en un símbolo de identidad colectiva del pueblo de Adra.

Asimismo, recordó que la cofradía desarrolla su labor como grupo parroquial con una misión apostólica, señalando que se sienten profundamente afortunados de contar con una imagen de tal valor para llevar a cabo esa tarea pastoral. El hermano mayor concluyó extendiendo este sentimiento de satisfacción a todo el pueblo de Adra, al que consideró partícipe de esta devoción compartida.