Una jornada de clausura cargada de simbolismo
La celebración del Jubileo en Villa del Río alcanzó su punto culminante con la presencia del Cristo de la Humildad, que llevó un mensaje de esperanza tanto a los barrios de la localidad como a la Residencia de Mayores. En esta jornada, coincidente con la Solemnidad de Cristo Rey del Universo, la imagen que procesiona cada Miércoles Santo en Santa Misión volvió a convertirse en punto de unión para los vecinos, brillando como ascua entre su pueblo.
El cortejo, marcado por la participación institucional y cofrade
A las diez y media, el repicar de campanas anunció la salida de un cortejo especialmente nutrido. La Cruz Parroquial, los Hermanos de Luz, las insignias de la Hermandad y la representación de la corporación homónima de Montoro abrieron la comitiva, seguidos por los Hermanos Mayores, las Madres Religiosas de la Divina Pastora, el Interventor Parroquial, el alcalde y el cuerpo de acólitos.
El Señor avanzó revestido con su túnica franciscana, mostrando en el pecho las reliquias de la Beata María Ana Mogas y luciendo un exorno floral original. La Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús Nazareno “La Madrugá” marcó con sus sones el discurrir de la imagen por las calles.
Encuentro con los mayores y engalanamiento vecinal
En su recorrido, concebido como un gesto de afecto, la imagen visitó en primer lugar la Residencia de Mayores, donde numerosos residentes esperaban su llegada. Después, las calles Góngora, Matías Prats y María Auxiliadora se transformaron en un itinerario festivo con colgaduras, alfombras y altares, todo ello preparado en honor al Cristo de la “Dulce Mirada”.
Una intensa «petalá» precedió a uno de los actos más destacados de la jornada: el Cristo presidió un altar efímero instalado en una fachada adornada con guirnaldas de lentisco y eucalipto. Allí se exhibía el lema del Jubileo de la Hermandad: “Sed sencillos y Humildes de Corazón”.
Una misa con matices inesperados y un mensaje sobre la humildad
La Santa Misa, celebrada ante este altar, comenzó con una sorprendente actuación de góspel, a la que posteriormente se unió el Coro del Colegio Divina Pastora. La homilía invitó a los fieles a asumir la humildad como vía para reconocer las propias limitaciones y entregarlas a Cristo.
Al finalizar, la imagen emprendió su regreso hacia la Parroquia atravesando Cruz de los Mocitos y una calle Eduardo Lope totalmente engalanada con las colgaduras de la Santa Misión.
Agradecimiento a hermandades, vecinos y servicios municipales
La Agrupación de Hermandades y Cofradías expresó su agradecimiento por el notable esfuerzo económico y humano realizado por la Franciscana Hermandad de la Humildad en esta jornada que pone el broche de oro al Jubileo de las Hermandades de Villa del Río. El reconocimiento se extendió también a Protección Civil, a la Policía y al Ayuntamiento por su colaboración durante los actos.













































