Un reconocimiento institucional en el marco del 525 aniversario de la hermandad
La localidad de Arahal vivió el pasado 27 de junio una jornada de especial significado con motivo del nombramiento del Santo Cristo de la Misericordia como Protector de la Corporación Municipal, un reconocimiento que culminó con la entrega del bastón de mando por parte del alcalde, Francisco Brenes, a la sagrada imagen.
El acto tuvo lugar al término de una solemne Eucaristía, presidida por el arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, e incluida dentro del programa de celebraciones organizado con motivo del 525 aniversario de la Hermandad de la Santa Caridad y Misericordia de Arahal. La celebración, acompañada musicalmente por el coro parroquial, fue concelebrada por el párroco de la Magdalena de Arahal, Alejandro Gordón, y reunió a numerosas autoridades civiles, así como a representantes de la vida religiosa y cofrade de la localidad.
El arzobispo destaca la vocación de servicio de la hermandad
Durante su homilía, José Ángel Saiz Meneses ha subrayado que la celebración no respondía únicamente al recuerdo de una efeméride histórica, sino que constituía una ocasión para «bendecir al Señor por una historia concreta de fe, de culto y de misericordia».
El prelado realizó un recorrido por la trayectoria de la corporación y puso el acento en las tres funciones recogidas en sus estatutos: «Cuidar de los pobres de Jesucristo, elogiar y venerar la santísima imagen del Señor de la Misericordia y curar a los pobres enfermos de esta villa y de fuera de ella».
Asimismo, ha señalado que este aniversario no supone únicamente recordar «una antigüedad venerable, sino una vocación», destacando que la Hermandad de la Santa Caridad y Misericordia ha sido desde sus orígenes «un exponente de la caridad cristiana entendida de manera concreta, operativa y sacrificada».
Una residencia para mayores como expresión de la caridad
En el transcurso de su intervención, el arzobispo ha puesto como ejemplo de esa continuidad histórica el proyecto que la hermandad desarrolla actualmente junto a la Fundación Gerón, destinado a combatir la soledad de las personas mayores mediante la construcción de una residencia de ancianos.
Para Saiz Meneses, esta iniciativa demuestra que «la verdadera tradición cristiana no consiste en repetir externamente lo antiguo, sino en conservar la caridad de siempre aplicada a las necesidades de hoy». En este sentido, ha afirmado que la corporación «convierte la memoria en misión» y continúa siendo «casa de misericordia, haciendo visible que la piedad popular, cuando es auténtica, desemboca siempre en obras de caridad».
La entrega del bastón de mando al Cristo de la Misericordia
Uno de los momentos más significativos de la jornada fue la entrega del bastón de mando del alcalde al Santo Cristo de la Misericordia, tras su reconocimiento como Protector de la Corporación Municipal.
Sobre este gesto, el arzobispo ha manifestado que constituye «un gesto hermoso y elocuente» que expresa que «la autoridad humana necesita ponerse bajo la mirada de Dios, que el gobierno de la ciudad debe ejercerse con espíritu de servicio, y que Cristo, rey desde la cruz, es la medida más alta de toda justicia y de toda misericordia». Asimismo, añadió que «depositar el bastón de mando a los pies del Santo Cristo significa reconocer que por encima de nuestros cargos, honores y responsabilidades está siempre el Señor, juez justo y fuente de toda compasión».
El alcalde y el hermano mayor ponen en valor la trayectoria de la corporación
Por su parte, el alcalde, Francisco Brenes, ha afirmado que este reconocimiento es consecuencia de «siglos de fe, caridad y servicio a los demás» desarrollados por la hermandad. En ese sentido, ha recordado que durante generaciones los arahalenses «han encontrado un motivo de esperanza y un refugio en los momentos más difíciles en la imagen del Cristo de la Misericordia», asegurando que «la historia de esta hermandad es inseparable a la de nuestro pueblo».
El regidor también ha defendido que la Hermandad de la Santa Caridad y la Misericordia de Arahal constituye «uno de los pilares humanos, espirituales y culturales de nuestra localidad».
A su vez, el hermano mayor de la corporación, Miguel Frías, ha agradecido la presencia del arzobispo por considerar que «nos anima a seguir caminando poniendo a nuestra hermandad al servicio de los más necesitados». Del mismo modo, ha mostrado su agradecimiento a la Corporación Municipal y ha destacado que «este no es un acto institucional más, sino una muestra de fe, que no solo honra nuestra hermandad, sino a nuestros mayores y a muchas generaciones de arahalenses que han vivido siglos de una fe sencilla y profunda». Finalmente, ha defendido que «la fe genuina se transforma en caridad y que la devoción se convierte en servicio».
Recuerdos conmemorativos de una jornada histórica
La jornada concluyó con la entrega de diversos recuerdos conmemorativos de este acontecimiento, entre ellos un gran cuadro del Cristo de la Misericordia, que pasará a custodiar las instalaciones de la Corporación Municipal como símbolo de su condición de Protector de la institución.





