Navarro Arteaga culmina la intervención sobre la imagen titular de la asociación de fieles
La imagen del Cristo de la Santa Cruz, titular de la asociación de fieles del barrio sevillano de la Barzola, ha regresado a su sede tras culminar el proceso de restauración realizado por su propio autor, el escultor José Antonio Navarro Arteaga. La talla ha permanecido algo más de tres meses en el taller del imaginero, en torno a cien días, periodo durante el cual se han llevado a cabo diversas actuaciones de conservación y mejora.
El crucificado volverá ahora al culto y protagonizará un acontecimiento significativo para la joven corporación, ya que este domingo de Laetare realizará por primera vez un vía crucis por las calles del barrio, un hito en la evolución de esta institución que continúa consolidando su presencia en la zona norte de la ciudad.
Un proyecto en crecimiento en el norte de Sevilla
La asociación de fieles de la Barzola mantiene un proceso de crecimiento constante, dando pasos progresivos con la mirada puesta en convertirse en el futuro en una hermandad de penitencia, algo especialmente significativo en un sector de Sevilla donde existen pocas corporaciones de este tipo.
El Cristo de la Santa Cruz constituye el principal referente devocional de esta entidad y fue escupido por Navarro Arteaga a comienzos del siglo XXI. La imagen representa a Cristo crucificado en el momento previo a su muerte, cuando aún no ha sido atravesado por la lanza y mantiene la cabeza erguida, recogiendo el instante en el que entrega el Espíritu al Padre.
Una de las características más singulares de la talla es que los clavos atraviesan las muñecas y no las manos, siguiendo la práctica documentada en las crucifixiones de la época romana, cuando los condenados eran fijados a la cruz de este modo.
Cambios en el sudario y en la policromía
Entre las actuaciones realizadas durante la intervención destaca la modificación del sudario, que anteriormente presentaba color blanco y que ahora se muestra en tono sangre de dragón y oro, aportando una nueva lectura estética al conjunto.
Asimismo, el trabajo sobre la policromía ha reforzado la presencia de los estigmas de la Pasión, acentuando visualmente los signos del sufrimiento de Cristo en la imagen.
Una nueva cruz inspirada en modelos históricos
La restauración se ha completado con la incorporación de una nueva cruz, realizada en el taller de carpintería religiosa y talla de Guillena y posteriormente policromada por Leandro Miguel Alvarenga.
El diseño se inspira en las cruces decoradas con láminas de carey que algunas imágenes de Cristo crucificado portaron en el antiguo reino de Sevilla. En ambos extremos del madero se incorpora la Santa Cruz de Jerusalén, elemento que alude directamente a la advocación del titular, mientras que en la parte posterior de la cruz se representan diversos instrumentos de la Pasión de Cristo.
Primer vía crucis por las calles del barrio
Tras su regreso, la imagen presidirá su primer vía crucis externo este domingo de Laetare, con salida prevista a las 18:30 horas. El recorrido discurrirá por las calles Madre San Marcelo, Abuyacub, Fray Luis de Granada, León XIII, Jorge de Montemayor, Manuel Villalobos, plaza de la Divina Pastora de Capuchinos, José Maluquer, Llerena, Almensilla, Doctor Jiménez Díaz, Jorge de Montemayor y nuevamente Madre San Marcelo.
La llegada está prevista a las 21:00 horas, culminando así una jornada especialmente significativa para esta asociación de fieles que continúa dando pasos firmes en su desarrollo dentro del panorama cofrade sevillano.








