La Córdoba Cofrade está de enhorabuena. La ciudad volverá a recuperar una jornada que había perdido desde la incorporación de la hermandad Universitaria a la nómina de cofradías que realizan estación de penitencia los siete días que conforman la Semana Santa de la ciudad de San Rafael, el Jueves de Pasión. Y lo hará de la mano de la Salud de Puerta Nueva, la joven corporación que está haciendo denodados esfuerzos para lograr plasmar su sueño de cofradía con unos mimbres y una coherencia, que han de ser muy tenidos en cuenta.
Así lo ha determinado el equipo de dirección de la Agrupación Parroquial tomando la decisión, además, de que lo haga acompañado de una de las mejores formaciones del actual panorama de la música procesional y uno de los referentes incuestionables de la Córdoba Cofrade, la banda de cornetas y tambores Caído y Fuensanta que pondrá de este modo su indiscutible calidad para lograr convertir el próximo 22 de marzo en una jornada histórica para los cofrades cordobeses. Queda pendiente de determinar el paso en el que irá entronizado el crucificado, así como quien será el capataz que guíe su devenir por las calles del barrio.
Como ya avanzamos el pasado mes de junio, la Agrupación Parroquial precisaba a Gente de Paz, a través de Rafael Cano, responsable de comunicación de la joven corporación, que la prestigiosa restauradora Ana Infante de la Torre era la persona elegida para someter al crucificado de la Vera-Cruz, una imagen datada en el siglo XVII titular de la asociación, a un proceso de restauración, con el objetivo de permitir que el crucificado pudiera procesionar sobre un paso en posición vertical. Cabe recordar que Ana Infante fue la responsable, entre otras, de la restauración del Cristo del Remedio de Ánimas, Nuestra Señora Madre de Dios en sus Tristezas o la Virgen de los Remedios. La restauración se está desarrollando con absoluto éxito y está previsto que el crucificado se halle de vuelta para presidir sus cultos del próximo mes de febrero.
En declaraciones a Gente de Paz, Cano afirmaba que «se está estudiando la posibilidad, pero no es segura», de que el Cristo de la Vera-Cruz, una vez restaurado, pudiera salir en procesión sobre un paso la próxima Cuaresma. Cabe destacar que el crucificado ya realiza su labor de evangelización por las calles de la feligresía, aunque hasta ahora lo ha hecho en Vía-Crucis portado sobre los hombros de los hermanos de la corporación. Además, Cano añadía la posibilidad de que para esta salida procesional, el Cristo fuese acompañado de música aunque «todo estaba muy verde».
Meses después se han dilucidado todas estas incógnitas, sentando las bases para que un nuevo aliciente se sitúe en el horizonte de la Córdoba Cofrade, comenzando a dibujar el sueño de una nueva Semana Santa que, en virtud del nuevo e ilusionante desafío al que se enfrenta la Salud de Puerta Nueva, volverá a comenzar el próximo Jueves de Pasión, por obra y gracia del Cristo de la Vera Cruz.





