Jaén

El Cristo de las Aguas de Jaén será bendecido el 19 de marzo

El grupo parroquial de la Sagrada Lanzada y María Santísima de la Encarnación de la ciudad de Jaén ha anunciado, mediante un comunicado difundido a través de sus medios oficiales de información, que el próximo 19 de marzo tendrá lugar la bendición de su titular cristifero, el Santísimo Cristo de las Aguas. Una imagen cuyo boceto, obra de José Miguel Tirao Carpio, fue aprobado en octubre de 2020.

De este modo la corporación que dirige María del Carmen Montes del Árbol, junto con el párroco de la Iglesia de San Pedro Pascual, da un nuevo paso en el indiscutible crecimiento experimentado en los últimos tiempos. El crucificado, que representará el misterio de la Sagrada Lanzada, será bendecido el sábado 19 de marzo, a las 19:00 h en la Parroquia de la Inmaculada y San Pedro Pascual, en el transcurso de una Solemne Función Eucarística conmemorativa que será oficiada por el Excmo. y Rvdmo Sr. D. Sebastián Chico Martínez, Obispo de Jaén.

De acuerdo con la leyenda, la Lanza Sagrada (también conocida como lanza del destino, lanza de Longino o lanza de Cristo) es el nombre que se le dio a aquella con la que un soldado romano, llamado Longinos, atravesó el cuerpo de Jesús cuando estaba en la Cruz. La lanza sólo se menciona en el Evangelio de San Juan (19:33-34) y no aparece en ninguno de los Evangelios Sinópticos. En el citado texto, se indica que los romanos planearon romper las piernas de Jesús, una práctica conocida como crurifragium, que era un método doloroso de acelerar la muerte durante la crucifixión de los condenados a este tipo de castigos. Momentos antes de que los soldados romanos así lo hicieran, vieron que Él ya había muerto y por eso pensaron que no había ninguna razón para romperle las piernas. Para cerciorarse de que estaba muerto, un soldado le clava su lanza en un costado.

(“Pero al llegar a Jesús, como le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza y al instante salió sangre y agua. (Juan, 19:33-34)“). Este fenómeno de la sangre y el agua era considerado como un milagro de acuerdo con los orígenes (aunque el agua se pude explicar biológicamente por la perforación del pericardio). Sin embargo, para los católicos tienen un significado más profundo: representa la Iglesia, especialmente los sacramentos del Bautismo y la Eucaristía,) que fluyen del costado de Cristo, así como Eva surgió del costado de Adán.


Fuente documental | Lanzada Jaén