España, Pentagrama

El Despojado de Alcalá de Henares apuesta por la A.M. Rosario de Crevillent

La Hermandad de Jesús Despojado de Alcalá de Henares, cuya salida procesional tiene lugar cada Domingo de Ramos por las calles de la ciudad madrileña, ha tenido a bien firmar un exquisito acompañamiento musical de cara al próximo año. Se apuesta, además, por un cambio de estilo, toda vez que la pasada Semana Santa fue la B.C.T. Pureza de Valladolid la que acompañó a la corporación.

La Agrupación Musical del Rosario de Crevillent, una de las formaciones más destacadas allende las fronteras de Andalucía, será la encargada de brindar el contrapunto sonoro tras el paso de misterio en su salida procesional de la Semana Santa de 2023, amén del acuerdo suscrito entre ambas partes.

La cofradía ha expresado su agradecimiento hacia la formación musical crevillentina por la ilusión y esfuerzo por acompañar a su venerado titular cristífero, quedando ambas partes emplazadas al próximo Domingo de Ramos.

Rafael Martín Hernández es el autor de Jesús Despojado de sus Vestiduras terminó de ejecutarlo en su taller de Mairena del Aljarafe, Sevilla en noviembre del 2015. El 29 de octubre de 2016 , Rafael fue distinguido por nuestra Hermandad como «Hermano Honorífico» siendo el primer en recibirlo.

La imagen de Jesús Despojado, completamente anatomizada a excepción de la región pélvica, que se halla cubierta con un escueto sudario tallado, mide 1,83 m., de altura. Está realizada en madera de cedro y su policromía ha sido ejecutada íntegramente mediante la técnica del óleo, evitándose así el uso de ojos de cristal, signo distintivo de este escultor quien tiene mayor predilección por pintarlos en su totalidad.

Iconográficamente, representa la escena correspondiente con la décima estación del Vía Crucis, aquella en la que una vez llegó Jesús al Gólgota, fue despojado de sus vestiduras para proceder a su crucifixión. Éste, con seguridad y aplomo, da un paso al frente inspirando una gran bocanada de aire, que expande su tórax mientras extiende sus brazos como signo de entrega ante su misión redentora.