Córdoba

El día en que el Colegio Divina Pastora se convierte en cofradía

​Cuando el mes de Mayo, el mes de la Virgen, comienza a latir con fuerza en el corazón de la Córdoba Cofrade, el Colegio de la Divina Pastora vuelve a celebrar las fiestas de su titular. Un ciclo que cada año se convierte en toda una semana de celebraciones y festejos para mayor gloria de la Madre de Dios y que volverá a congregar a toda la Comunidad Educativa en torno a los tradicionales festejos infantiles que se desarrollan en el Colegio.

Una de las citas que se han convertido paulatinamente en tradicionales para profesorado, alumnos y padres y con la que el colegio hace participe a todo el pueblo de Córdoba, es la procesión infantil que convierte a todo un colegio en entrañable cofradía y se desarrolla por los alrededores de la institución, situada en el corazón del Barrio de Capuchinos. Un evento que ha tenido lugar tras la Solemne Eucaristía para la comunidad educativa que se inició a las seis de la tarde, después de que por la mañana los alumnos del colegio realizasen la Ofrenda Floral a la Virgen. Una procesión que ha alcanzado este año la X edición, toda vez que la pandemia ha propiciado la suspensión de las dos últimas procesiones, y que se erige en una cita más del calendario cofrade de la ciudad de San Rafael.

El cortejo que ha acompañado a la pequeña imagen entronizada en su pasito ha vuelto a recorrer este miércoles el mismo itinerario de cada año, a partir de las 20:00, tras una hora de dilación por las inclemencias meteorológicas, y envuelto en una verdadera bulla de familiares y cofrades en general, ávidos de disfrutar de una tarde de incienso con una procesión a la que no le faltaba un detalle. El cortejo, que ha salido desde la puerta del patio del colegio que da a la calle Osario, ha recorrido Burell, la Plaza de las Doblas, Capuchinos, Carbonell y Morand, Torres Cabrera, Domingo Muñoz y la Plaza de los Carrillos para regresar al colegio por Osario pasadas las 21:30 horas.

Este año, los jóvenes costaleros que han llevado sobre sus hombros a la Virgen han trabajado al son de la banda de música del Liceo de Córdoba, que ha sustituido en esta bonita tarea a la agrupación musical Nuestro Padre Jesús de la Fe, de la Hermandad de la Sagrada Cena. Una nueva ocasión en la que la joven formación cordobesa ha dado un pasito más en la búsqueda de la necesaria evolución que requiere un proyecto de estas características, con las dificultades que ello supone, basado en un trabajo musical en el que habrá que continuar profundizando en un futuro inmediato.