El día en que la Reina de la Corredera fue coronada por Córdoba

Se cumplen catorce años de una de las citas más entrañables de cuantas se atesoran en la memoria colectiva de los cofrades cordobeses de la generación que vivió la última revolución de la Semana Santa de Córdoba y aprendió a redescubrir las glorias de la ciudad de San Rafael, la coronación canónica de Nuestra Señora del Socorro, Alcaldesa Perpetua de la ciudad y Reina indiscutible de la Corredera, lugar donde, como no podía ser de otro modo, la Madre de los socorreros fue coronada por Córdoba.

Como preámbulo para tan trascendental cita, el día 3 de Septiembre, a las 20:30 horas, se procedió al traslado de la Virgen del Socorro, en su paso procesional, a la Santa Iglesia Catedral, para la celebración del Triduo Preparatorio de su Solemne Coronación Canónica. El itinerario discurrió por la Plaza del Socorro, Plaza de la Almagra, Escultor Juan de Mesa, Plaza de San Pedro, Don Rodrigo, Lineros, Lucano, Corregidor Luis de la Cerda, Zapatería Vieja (Alfayatas), Plaza de Abades, Martínez Rucker, Magistral González Francés, Puerta del Perdón, Patio de los Naranjos y Arco de las Bendiciones. Los días previos (4, 5 y 6) se desarrolló en la Santa Iglesia Catedral el Triduo Preparatorio de la Coronación Canónica que fue oficiado respectivamente por el Obispo emérito de Córdoba, José Antonio Infantes Florido, el Obispo de Asidonia, Juan del Río Martín y el Arzobispo de Granada, Javier Martínez Fernández, anterior Obispo de Córdoba y firmante del decreto de la Coronación Canónica de Nuestra Señora del Socorro. El primero de los días del ciclo, que contó con la intervención musical de la Coral Ramón Medina, el presidente de la Agrupación de Cofradías, Francisco Alcalde, hizo entrega durante el ofertorio de la celebración al Hermano Mayor, Manuel Serrano, de un rosario de plata y nácar con el que la Agrupación homenajeaba a la Virgen del Socorro en nombre de todas las hermandades cordobesas.

El día 5, en el que intervino musicalmente la Nova Schola Gregoriana, el obispo jerezano hizo una exaltación de las virtudes y actitudes de la Virgen María, tal y como recoge la hermandad en su crónica de la coronación. El último día del ciclo, que contó con la música de la Coral Martín Codax, de la Casa de Galicia, nuevos presentes fueron ofrendados a la Virgen. Así, el presidente de la Comisión de las Coronas, Rodolfo Serván Benítez, regaló a la Virgen del Socorro un rosario diseñado por Victorio y Lucchino y la Hermandad de la Misericordia le hizo entrega de un broche de oro.

El 7 de septiembre, el Día de la Coronación, todo el universo cofrade dirigió su mirada a la mirada de la Virgen del Socorro para reflejarse en sus pupilas y rendirle pleitesía. A las seis de la tarde la imagen de Nuestra Señora del Socorro fue trasladada en solemne procesión desde la Catedral hasta la Plaza de la Corredera donde tuvo lugar la Solemne Pontifical y Coronación Canónica. El cortejo se abría con la Cruz Parroquial y un cuerpo de acólitos presidida por la Banda de Cornetas y Tambores de Nuestra Señora de la Fuensanta de Córdoba.

Junto a la imagen de la Virgen del Socorro los representantes de las cofradías cordobesas acompañaron a los hermanos abriendo paso a la Patrona del Mercado Central «Sánchez Peña» por las calles de la Judería con sus estandartes. El pueblo de Córdoba se volcó con la Virgen del Socorro acompañando durante todo el recorrido, desde su salida por la Puerta del Perdón hasta su llegada a la Plaza de la Corredera. La Banda de Música de Santa María de las Nieves de Olivares acompañó musicalmente a Nuestra Señora del Socorro durante el recorrido.

La Plaza de la Corredera se convirtió en un auténtico hervidero de fe, engalanada de forma espontánea en sus balcones con colgaduras, mantones de Manila, colchas y banderas, en cuyo centro neurálgico se situó un altar en el que se disponían numerosas y valiosas piezas litúrgicas cedidas por varias hermandades cordobesas y en el que ocupaba un lugar de privilegio el techo de palio de la Hermandad de la Misericordia que servía de fondo al altar, mientras que en los laterales estaban las imágenes de la Ermita del Socorro, San Rafael y los Santos Mártires: San Acisclo y Santa Victoria.

Al acto de la Coronación asistieron más de 5000 personas que rompieron en un atronador aplauso cuando la Alcaldesa Perpetua se vislumbró por el Arco Alto de la Plaza de la Corredera y presidir la Solemne Pontifical que fue presidida por el representante del Papa en España, Monseñor Antonio Monteiro de Castro y contó con la música de la Coral «Ramón Medina» del Liceo de Córdoba y Nuestra Señora de la Fuensanta de Córdoba, dirigidas ambas por Luis Bedmar y en la que se alcanzó el cenit cuando la corona, a las 22.20 horas fue situada en las sienes del Niño y de la Madre de Dios para convertirse, por obra y gracia del amor del pueblo de Córdoba, en Nuestra Señora del Socorro Coronada.

Catorce años después, la Ermita del Socorro acoge este jueves, a partir de las ocho de la tarde, una solemne eucaristía de Acción de Gracias en memoria de aquella inolvidable jornada que estará presidida por el Reverendo Padre D. Francisco de Borja Redondo de la Calle erigiéndose en una nueva y maravillosa ocasión para que los hermanos del Socorro alimenten el joyero imperecedero de su memoria colectiva, ese que permanece intacto para siempre.