El Dulce Nombre de Bellavista deberá buscar un lugar para salir el próximo Viernes de Dolores

El próximo 15 de junio será el día en el que la Hermandad del Dulce Nombre de Bellavista deberá abandonar su templo que será demolido para construir sobre el terreno resultante de incorporar los actuales salones parroquiales una nueva parroquia. Las obras se dilatarán lo suficiente como para que la corporación deba celebrar los cultos en honor de sus titulares en la parroquia del Sagrado Corazón y la salida procesional del próximo Viernes de Dolores, que probablemente se realice desde una carpa, ya que las puertas de la sede provisional no permiten la salida, por sus dimensiones, si bien este extremo aún no es definitivo.

Curiosamente este éxodo, que propiciará que tanto el Señor de la Salud y Remedios como María Santísima del Dulce Nombre en sus Dolores y Compasión, sean trasladados en andas a la conclusión de la misa que dará comienzo a las 20:30 horas, se produce coincidiendo con el cincuenta aniversario de la Virgen del Dulce Nombre, efemérides en cuya conmemoración la corporación se encuentra inmersa. El cortejo discurrirá por las calles Vigo, Guadalajara, Espejo, Almenas, Plaza del Retiro, Roque Barcia, Asencio y Toledo, estando prevista la entrada a las 23:30 horas.

En 2016, la corporación compró un local situado en el número 24 de la calle Caldereros — al lado del actual templo — cuya adquisición ya fue aprobada en un cabildo general por los hermanos del Dulce Nombre, y que será la nueva casa hermandad, además de acoger el comedor social que la corporación del Viernes de Dolores mantiene desde junio de 2012. En cuanto al templo, se espera que las obras terminen en mayo o junio de 2020, si bien los tiempos se irán definiendo a medida que el proyecto se vaya materializando.