El mes de la Virgen de la Capilla

La Hermandad de la Patrona de Jaén, la Virgen de la Capilla, ha presentado el Cartel anunciador del mes de la Reina de Jaén y la revista «Descenso». Se trata de una obra realizada en técnica de acrílico y óleo sobre lienzo que recibe el nombre de «Descenso y Alegoría de la Virgen de la Capilla».

La parte inferior de la obra representa el Descenso de la Virgen a Jaén en la noche del 10 al 11 de junio de 1430. Se trata de una vista de la Procesión tal y como la describieron los testigos en el acta notarial conservada; es de noche, un calle de Jaén del arrabal de San Ildefonso que va a la Iglesia de su nombre, encabeza el cortejo un grupo de jóvenes vestidos con albas y portando las cruces de las collaciones de la ciudad. Tras ellos, la Virgen, un codo mas alta que el resto, y llevando en su brazo al Niño y desprendiendo un halo de luz. Junto a la Virgen está San Ildefonso portando un libro abierto como si lo ofreciera a la lectura. Tras la Virgen, hay un grupo de mujeres que la acompañan y finalmente, cerrando el cortejo, hombres de armas, que se muestran ya nebulosos al final de este Cortejo. A ambos lados de la calle, en las casas, aparecen los testigos de los hechos, mostrándose tres de ellos; los testigos fueron cuatro según la escritura notarial, Juana y María, que aparecen a ambos lados de la calle, y Juan y Pedro, que dormían en la misma casa y vieron el cortejo uno tras otro, por eso se representa solo a uno de ellos y no a los dos a la vez, asomado a la cerca de su casa.

La parte superior del cuadro representa la alegoría de la Virgen de la Capilla, mostrando la imagen gótica que se escogió desde el primer momento para esta devoción, con el manto violeta recientemente restaurado, y tocada con la grandiosa corona de la Coronación de 1930. Se ha querido mostrar esta imagen en un impulso ascensional que la sitúa en un espacio celestial nocturno, pero lleno lleno de luz, nubes y ángeles en diversas posiciones; unos rezan ante Ella, otros le lo ofrecen distintos objetos que muestran la devoción del pueblo de Jaén y el patronazgo de la ciudad, como la vara de Alcaldesa, el escudo de la ciudad, las llaves de la ciudad y el escudo de la Cofradía de la Capilla y finalmente, destacan dos ángeles que se muestran distraídos viendo el Cortejo que debajo de ellos se desarrolla.