La Hermandad del Cristo de Gracia, el popular Esparraguero, comienza a descontar las jornadas con la mirada puesta en la salida extraordinaria que servirá de punto álgido para la celebración, en el que la corporación se encuentra inmersa, con motivo del IV Centenario de la llegada a la Casa de la Trinidad del imponente crucificado indiano. Precisamente el día de la procesión, el Santísimo Cristo de Gracia estrenará un nuevo sudario tejido en tisú de plata con bordados en oro del siglo XIX en hojilla, realizada su restauración por José Luis Guerra Flores.
Cabe recordar que este domingo 23 de septiembre, a las 7:00h, se trasladará al titular cristífero al Convento de la Encarnación, donde permanecerá hasta su posterior traslado hasta la Santa Iglesia Catedral para la salida procesional extraordinaria. La misma será el sábado 29 de septiembre a las 20:00h, y seguirá el siguiente itinerario: Santa Iglesia Catedral, Patio de los Naranjos, Puerta del Perdón, Cardenal Herrero, Magistral González Francés, Cardenal González, San Fernando, Diario Córdoba, Capitulares, San Pablo, Realejo, Santa María de Gracia, Plaza de San Lorenzo, María Auxiliadora y Plaza Cristo de Gracia.
El Santísimo Cristo de Gracia, objeto de devoción desde el mismo momento de su llegada al Convento de Trinitarios Descalzos, fue realizado por indígenas anónimos de la ciudad mexicana de Puebla de los Ángeles, tallado a partir de la médula de caña de maíz. Se trataba de un encargo del cordobés Andrés Lindo, residente en las Indias, hacia el 1600, que sería enviado a España, donde su hermana, Francisca de la Cruz, lo donará al monasterio trinitario. Curiosamente, durante la profunda restauración del crucificado por parte Miguel Arjona en 1982, se descubrió que la imagen era una pieza hueca.

El 4 de febrero de 1618 se traslada al Convento de Nuestra Señora de Gracia de Córdoba, donde, bajo influencia de la gran devoción por la Virgen de Gracia, recibió el nombre de tal advocación. Al Cristo de Gracia se encomendaron en varias ocasiones los cordobeses para conseguir aguas para salvar sus cosechas, lo que le llevó a salir por primera vez en 1635 junto a otras imágenes de la ciudad. Este hecho se repetiría nuevamente en 1732 y 1734.
En 1736 se funda una confraternidad trinitaria en torno al crucificado. A finales de este siglo, se construye un altar en la capilla del Cristo de Gracia, donde se coloca una imagen de Nuestra Señora de los Dolores donada por doña Beatriz Cisterna. En 1809, ante la ocupación francesa, la imagen volvió a salir en rogativa patriótica, no siendo hasta mediados del siglo XIX cuando la corporación comienza a salir en Semana Santa con la recuperación de la procesión del Santo Entierro, aunque finalmente se extinguirá a fines de la centuria. Cuando realizaba su itinerario procesional en la Madrugá, era acompañado tradicionalmente por espárragos al pie de la cruz, de ahí el sobrenombre popular de El Esparraguero.
Al Cristo de Gracia se unieron, a finales del siglo XIX, las imágenes de la Virgen, San Juan y la Magdalena, de autor anónimo pero perteneciente a la escuela valenciana. La vuelta a Córdoba de los trinitarios hizo que se reorganizara en 1905 la Pía Asociación de la Santísima Trinidad y Santísimo Cristo de Gracia. Esta reorganización tendrá una existencia fugaz, ya que en 1909 queda prácticamente disuelta hasta que en enero de 1913 se pone de nuevo en marcha. A partir de 1937, el Cristo de Gracia procesiona en el desfile oficial del Santo Entierro y poco después pasa a realizar la estación de penitencia el Jueves Santo, iniciando así un periodo de auge y prosperidad que se ha prolongado hasta nuestros días, erigiéndose el Santísimo Cristo de Gracia, El Esparraguero, como una de las principales devociones de Córdoba.







