El fiscal pide que los responsables de los sucesos de la Madrugá de 2017 terminen en la cárcel

El diario ABC de Sevilla ha adelantado este viernes que seis años después de los incidentes registrados en la Madrugada de Sevilla que provocaron inquietud y miedo entre los ciudadanos que participaban de la noche más importante del año a consecuencia de las carreritas provocadas por un grupo de maleantes, trufadas con gritos mencionando a Alá o ETA. Los sucesos se saldaron con dos decenas de detenidos, tres de los cuales fueron a prisión provisional. Según ha avanzado el rotativo sevillano, el juzgado de instrucción número 5 trasladaba a las partes las actuaciones con el objetivo de que formulasen los potenciales escritos de acusación.

La Fiscalía ha planteado dos piezas separadas derivadas de lo ocurrido. La primera de ellas en la que se acusa a siete jóvenes y se exonera a otros cuatro y la segunda que afecta a los tres individuos que estuvieron sometidos a prisión provisional. Respecto a la primera pieza, el fiscal solicita siete condenas de hasta dos años y medio por los incidentes producidos en las calles Álvarez Quintero, Chapineros y la plaza del Salvador. Los otros cuatro, unas chicas que fueron identificadas en la Puerta Jerez, pide el sobreseimiento. En la segunda, siempre según la información de ABC el fiscal pide tres años de cárcel para los tres implicados “por alteración del orden público”. Se trata de tres sujetos con antecedentes.

Según mantiene el ministerio fiscal, los hechos se produjeron en torno a las 4:20 de la mañana, en la calle Alfonso XII. El escrito afirma que los individuos se habían puesto de acuerdo para provocar lo ocurrido “golpeando con cuatro palos metálicos elementos del mobiliario urbano como bolardos, con una actitud claramente provocadora y desafiante de tal forma que produjeron un considerable miedo entre las personas que circulaban por la calle y que se tenían que apartar inmediatamente de su camino ya que al mismo tiempo proferían gritos y jaleaban a la gente”.

El escrito expone desde Alfonso XII se posicionaron en la calle Marqués de Paradas donde gritaron “correr hijos de puta que vamos a poner una bomba, gora ETA”. Fue allí donde varios ciudadanos, constatando lo sucedido, avisaron a los servicios de emergencia que enviaron a uno agentes de la policía local que observaron a los tres individuos portando palos y gritando. Los gritos y los golpes provocaron que un número importante de personas corrieran por la calle Canalejas. Los sujetos fueron detenidos en la cercanía de la calle Reyes Católicos, donde los agentes se incautaron de los palos (patas de sillas plegables) y un destornillador. Cabe recordar que a esa hora, la cruz de guía del Silencio se encontraba en Alfonso XII y por Reyes Católicos circulaba la Esperanza de Triana; un tramo especialmente conflictivo toda vez que es una zona en la que el cortejo se comprime mucho por ser la antesala de la entrada de la cofradía en la carrera oficial.

Si bien es cierto que con anterioridad a estos hechos se produjeron otras carreras a raíz de una pelea que tuvo lugar a las 4:10 en un bar de la calle Arfe, que perjudicó al cortejo del Gran Poder y motivó una “onda expansiva” que se difundió hasta la plaza de San Francisco y la plaza Virgen de los Reyes, aunque el fiscal afirma que no se ha podido acreditar que todos estos sucesos estuvieran interconectados. En concreto, el escrito indica que “no consta acreditado que tuvieran intención de alterar la estación de penitencia de los componentes de las hermandades o de impedir que cualquier miembro de éstas dejaran su lugar asignado en la procesión o en todo caso, hacer mofa o escarnio de los misterios religioso cristianos o alterar el orden de las procesiones”.