El gran ausente del pregón de la Semana Santa de Córdoba

Los pregones tienen su relato por parte del pregonero y luego detalles que marcan la diferencia, en un sentido o en otro. El de la Semana Santa de Córdoba de 2025 tuvo muchos de los que se dan entre bambalinas, que por algo se hace en un teatro.

El de las ausencias fue notorio, pues no hubo un auditorio ni mucho menos lleno, por más que se deslizara que se colgó el cartel de no hay billetes. Se ve que muchos recogieron la entrada y no fueron, como el administrador apostólico de la diócesis de Córdoba, Demetrio Fernández, que ya ostenta ese cargo y el que le viene, de obispo de Córdoba, pero emérito.

Probablemente fue el gran ausente y su hueco lo llenó el delegado de Cofradías, Pedro Soldado, que está más de moda que Juan y Medio en Canal Sur. 

Lo que no se pudo evitar es que buena parte del respetable carraspeara durante el pregón de Muñoz Machado, seguramente porque estos días de sol han desatado la alergia en las vías respiratorias de los cordobeses y que, medio descompuestos por el ataque de los ácaros, más de uno y más de dos se marcharan a casa antes de tiempo.