Se trata del gran estreno patrimonial de la hermandad de la Estrella con vistas al próximo Lunes Santo. Un estreno cargado de simbolismo y dotado de un elevadísimo componente sentimental para la corporación de la Huerta de la Reina. De ahí que Francisco L. Aranda Pedrajas, Diputado de Inventario y Cronista de la hermandad haya estimado oportuno dedicar un artículo específico a su concepción, así como al origen de la reliquia que contiene.
Aranda explica que «la reliquia llegó lacrada directamente desde Ancelle del Sacro Cuore di Gesù en Roma, con un certificado de autenticidad que contenía un porta reliquia a modo de medalla, realizado en metal plateado con un diseño circular, rodeado de ocho lóbulos salientes a modo de pétalos. En su interior, revestido de terciopelo de color rojo cardenal y bajo un cristal, está entronizada la reliquia de Santa Rafaela María Porras y Ayllón. La reliquia en sí, es cabello de la Santa enmarcado en una triangulación con las siguientes inscripciones latinas: “S. Raphaëlæ M.”, “a S. Corde Iesu” y “E capillis”.
Desde entonces, ha estado custodiada, hasta llegado este momento, en el que por amor de su cuadrilla de hermanos costaleros, le va a ser donado un relicario a Nuestra Señora de la Estrella, que sirva para portar la primitiva reliquia y que después de nueve años desde su concesión, este pasará a conformar parte de su altar itinerante en el que se convierte su paso de palio cada Lunes Santo. El nuevo relicario, de 40 cm de altura, está siendo elaborado amorosamente por nuestro hermano y orfebre cordobés Jesús Amaro Fernández, bajo un diseño propio de su taller, autor de esta nueva pieza que pasará a engrosar el ajuar de la Virgen».
Según palabras del orfebre Jesús Amaro, su autor, la pieza “sigue un diseño puramente barroco, empleándose como materiales para su realización alpaca plateada y plata. Está realizado con diferentes técnicas, tanto de orfebrería como de joyería, como pueden ser el repujado, cincelado, así como la microfusión, el engastado o el esmaltado”. El relicario se compone estructuralmente de dos piezas. Una de las piezas es el templete, realizado en alpaca plateada y la otra es el ostensorio, que alberga la reliquia de la Santa, que está realizado en plata.
Muestra diferentes motivos iconográficos, cuatro cartelas con representaciones relacionadas con Santa Rafaela María, entre la que se encuentran el Sagrado Corazón, el convento de Las Esclavas, el escudo de Pedro Abad (localidad natal de la Santa) y las siglas del Ave María. Alrededor de la reliquia porta una inscripción con una leyenda o frase de Santa Rafaela María: “JESUS TU ME MIRAS Y YO TE MIRO”, engastado con piedras semipreciosas. Desde su gestión hasta la materialización, todo el conjunto rezuma amor de Madre, canalizado a través de Santa Rafaela María y puesto a las plantas de Nuestra Señora de la Estrella».





