El Obispado suspende la actividad de la Salud de Puerta Nueva, destituye a su hermano mayor y nombra comisario al hermano mayor de Ánimas
«Decretazo de Pedro Soldado» que suspende las elecciones del Carmen de Puerta Nueva, con graves acusaciones para la candidata y la Salud de Puerta Nueva
Cuando la noticia saltaba a primera hora de la tarde varias claves quedaban claras. La información radicaba en el relevo al frente de la Delegación Diocesana para Hermandades y Cofradías y la primera clave era que el nuevo obispo, Jesús Fernández, jubilaba al delegado después del Vía Crucis Magno. Una jubilación por edad con el premio final del majestuoso acto, aunque muy discutido por la organización que tuvo.
La segunda clave es que monseñor Fernández separaba los dos cargos. Por un lado el delegado de hermandades, José Juan Jiménez, y por otro el consiliario de la Agrupación de Cofradías de Córdoba, Juan José Romero. Algo que se venía demandando desde hacía tiempo, puesto que la entidad cofrade capitalina ya genera bastante trabajo por sí misma.
Y la tercera era que para el nuevo delegado es un premio, a medias, pero un premio. A medias porque el premio gordo es sentarse en la mesa de juntas de Isaac Peral, pero dirigirá o tendrá la última palabra sobre los asuntos de hermandades de capital y provincia.
El reto
Una última palabra que empezará por resolver, sea cual sea el sentido, de una prohermandad cordobesa como es la Salud de Puerta Nueva. Corporación a la que su predecesor en el cargo paralizó la actividad, pero permitió la procesión del Señor y no la de la Virgen.
Además están las elecciones del Carmen de Puerta Nueva también en suspenso, por lo que el nuevo delegado debe empezar a tomar decisiones. Si por algo se ha caracterizado es por su carácter extrovertido, lo que está por ver es si lo aplica para dar transparencia y publicidad a decisiones complejas y que marcarán el futuro de dos cofradías. O si deja las cosas como están.





