Antonio Ibáñez, la Diputación Provincial de Sevilla, la Hermandad de la Esperanza de Triana y la Fundación Michelangelo, reconocidos por su destacada contribución al arte sacro
El Gremio de Arte Sacro de Sevilla, corporación que aglutina a los principales artífices del patrimonio devocional hispalense, ha hecho públicos los galardonados en la presente edición de los Premios Arfe, unas distinciones concebidas para honrar la excelencia, la innovación y la preservación en el ámbito de las artes sacras. Estos premios, que toman su nombre del célebre platero Juan de Arfe y Villafañe, constituyen un reconocimiento de alto prestigio dentro del sector artístico y patrimonial.
Antonio Ibáñez: la consagración de una vida dedicada a la talla
El Premio Arfe a la Trayectoria ha sido conferido al insigne Antonio Ibáñez, uno de los más reputados tallistas del panorama nacional, cuya labor ha contribuido de forma decisiva a la consolidación y evolución del lenguaje ornamental de la imaginería procesional y los retablos contemporáneos. La obra de Ibáñez se caracteriza por una depurada técnica, una sensibilidad compositiva excepcional y un profundo conocimiento de los cánones estilísticos barrocos, reelaborados con criterio y solidez estética. Entre sus realizaciones más representativas cabe mencionar el paso de la urna del Santo Entierro de Sevilla, obra de exquisita sobriedad y complejidad estructural, así como el paso del Santísimo Cristo de la Vera Cruz, ejemplo paradigmático de equilibrio y armonía formal. Su producción, extendida por todo el territorio nacional, constituye un legado de incuestionable valor artístico y devocional.
La Diputación de Sevilla: modernización y tutela del patrimonio inmaterial
En la categoría de impulso institucional, el galardón ha sido otorgado a la Excelentísima Diputación Provincial de Sevilla, cuya acción decidida en favor de los procesos de digitalización del arte sacro ha abierto nuevas vías para la protección, documentación y difusión del patrimonio litúrgico-artístico. Gracias a iniciativas orientadas a la implementación de herramientas tecnológicas avanzadas, el arte sacro sevillano ha comenzado a adaptarse a los desafíos del siglo XXI, sin renunciar a su esencia ni a sus valores tradicionales. Esta sinergia entre lo ancestral y lo contemporáneo, auspiciada por la administración provincial, supone una contribución significativa a la sostenibilidad cultural del sector.
Esperanza de Triana: fidelidad estética y mecenazgo artesano
Por su perseverante compromiso con la conservación, restauración y producción de obras de arte sacro, el jurado ha distinguido a la Hermandad de Nuestra Señora de la Esperanza de Triana, cuya trayectoria reciente ha estado marcada por una defensa activa del trabajo artesanal y una política de encargos sustentada en la excelencia artística. La corporación trianera ha sabido ejercer un mecenazgo consciente y exigente, favoreciendo la continuidad de oficios tradicionales y la dignificación del trabajo de los talleres sevillanos. Su labor, sostenida en el tiempo, refleja una concepción integral del patrimonio que aúna lo cultual, lo cultural y lo social.
La Fundación Michelangelo: internacionalización del saber hacer sevillano
Finalmente, el Premio Arfe a la Proyección Internacional ha recaído en la Fundación Michelangelo, organismo de referencia en la valorización de los oficios artísticos a escala europea. Su implicación en proyectos como Homo Faber, magna exposición celebrada en Venecia, ha permitido visibilizar ante audiencias internacionales la maestría de los artesanos sevillanos, insertando el arte sacro local en redes transnacionales de diálogo cultural y profesionalización. Su labor ha supuesto un salto cualitativo en la percepción exterior del patrimonio devocional andaluz, articulando un discurso donde tradición y vanguardia dialogan desde la excelencia.
La entrega de los Premios Arfe pone de manifiesto la vitalidad de un sector que, lejos de anquilosarse, continúa generando discursos estéticos y teológicos de gran riqueza, sostenido por una red de artistas, instituciones y cofradías que entienden el arte sacro no como un vestigio del pasado, sino como una expresión viva y en constante renovación.





