La Virgen de la Antigua, luz del cartel de las Glorias de Sevilla 2025

Este martes, 13 de mayo, la sede de Cajamar en la calle San Fernando ha acogido la presentación oficial del Cartel de las Glorias de Sevilla 2025, una obra firmada por el artista Ricardo Pueyo, natural de Cantillana. En esta edición, la protagonista absoluta es la Virgen de la Antigua, titular de la hermandad que le rinde culto en la Iglesia Colegial del Salvador.

El acto ha congregado a diversas personalidades del ámbito cofrade e institucional, entre ellas el presidente del Consejo General de Hermandades y Cofradías, Francisco Vélez de Luna, y el delegado del Consejo para las Hermandades de Gloria, Hugo Gentil, quien se ha encargado de glosar la trayectoria y motivaciones del autor. También ha intervenido Gonzalo Rodríguez Cabello de los Cobos, director de zona de Grupo Cajamar, entidad anfitriona del acto.

Una obra contemporánea cargada de espiritualidad

Concebida desde una técnica plenamente actual, la pintura digital, el cartel se erige como una simbiosis entre modernidad y devoción tradicional. El artista ha trabajado con tableta gráfica, emulando con meticulosidad el gesto pictórico manual. Esta herramienta le ha permitido configurar una imagen de notable profundidad simbólica, en la que la Virgen de la Antigua y el Niño Jesús emergen entre un paisaje de lirios, helechos y heliotropos que evocan una naturaleza idealizada, casi litúrgica.

El motivo central se inspira en un versículo del Cantar de los Cantares: “Como lirio entre espinos, así es mi amada”, cita que vertebra conceptualmente toda la escena. El lirio —símbolo por excelencia de la pureza mariana— se convierte así en hilo conductor de una atmósfera de contemplación y recogimiento.

El mantón: un puente entre oriente y la Sevilla conventual

Uno de los elementos más elocuentes de la obra es el mantón de Manila, que no aparece como un mero recurso ornamental, sino como un auténtico eje narrativo y simbólico. En él se entrelazan referencias a las chinerías del siglo XIX —con sus motivos exóticos y sus bordados exuberantes— y a la estética religiosa popular del mundo conventual sevillano, donde la iconografía y la costura se funden en un mismo lenguaje.

Pueyo confiere a este mantón una dimensión íntima y autobiográfica. “Este tejido habla también de mi identidad —afirma el autor—, de las tradiciones de Cantillana, de aquellas labores enrejadas y bordadas por las mujeres de mi pueblo, que hoy se convierten en memoria y arte”.

Arquitectura simbólica y referencias teológicas

La composición incluye, además, un templete de inspiración oriental, que acoge a la Virgen y al Niño como si de un baldaquino sagrado se tratase. Los rasgos del bordado recuerdan los antiguos simulacros con cabezas y manos en marfil, un guiño al acervo de la escultura devocional andaluza.

En la zona superior del cartel se identifica una clara alusión a la Asunción de la Virgen, inspirada en la pintura que adorna las gradas de la Catedral hispalense, conmemorativa del 75 aniversario del dogma proclamado por Pío XII en 1950. La imagen mariana se alza sobre una azotea sevillana, suspendida entre cordeles, coronada por doce jazmines que evocan las doce estrellas del Apocalipsis y realzan su condición de Reina del Cielo.

El propio autor sintetiza así la intencionalidad de la pieza: “En las delicadas labores del mantón, la Virgen se nos presenta como un susurro de eternidad. Lo divino y lo humano se funden en un abrazo de luz y color. Sevilla también son sus Glorias”.

El perfil del cartelista

Ricardo Pueyo (Cantillana, 1994) es licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla, y ha completado estudios de posgrado en la Universidad Complutense de Madrid. Su obra ha sido difundida a través de numerosas exposiciones en Andalucía y la capital española.

Especializado en cartelería religiosa, su firma aparece en creaciones tan diversas como el Corpus Christi de Cantillana (2016), la Semana Santa de Encinas Reales (2017), la Asunción de Cantillana (2019), el cartel del Corpus Christi de Huelva (2023) o el del Año Jubilar de Nuestra Señora de la Palma de Algeciras (2023). Su cartel para las Glorias de Sevilla 2025 representa un punto culminante de su producción: una obra en la que la tradición visual se transforma en catequesis estética y en testimonio de la fe contemporánea.

Los orígenes y la misión de la hermandad

La Hermandad de Nuestra Señora de la Antigua y San Antonio de Padua fue fundada en 1946 con el propósito de ofrecer ayuda material a las comunidades religiosas de clausura. Su origen remonta a un grupo de devotos liderados por D. Salvador Benítez y de Paz, que en 1941 formaron el Grupo de Personas Piadosas, enfocado en brindar asistencia a los conventos sevillanos. Con el paso de los años, esta agrupación se transformó en una hermandad formal que, sin perder su carisma fundacional, ha mantenido su misión caritativa y religiosa.

La sede canónica de la hermandad se encuentra en la Iglesia Colegial del Divino Salvador, un lugar emblemático de la ciudad donde se venera la imagen de Nuestra Señora de la Antigua. Esta imagen, atribuida al pintor sevillano Juan Ruiz Soriano, ha sido un símbolo de la devoción mariana en Sevilla desde su llegada al templo en el siglo XVIII. En el altar donde se encuentra, también se rinde culto a San Antonio de Padua, cuya imagen fue esculpida por Manuel Domínguez.

A lo largo de su historia, la hermandad no solo se ha enfocado en el apoyo material a las comunidades religiosas, sino también en la promoción de la riqueza espiritual y patrimonial de los conventos de clausura sevillanos. Desde 2008, organiza el Vía Crucis en diversos conventos de la ciudad durante la Cuaresma, una actividad que ha sido muy bien recibida tanto por los devotos como por quienes desean conocer el legado histórico y artístico de estos lugares.

El retablo de la virgen de la antigua

El lienzo de Nuestra Señora de la Antigua tiene una historia que se extiende por más de tres siglos. Originalmente, el cuadro formaba parte de un retablo callejero situado en la actual Calle Villegas, donde los devotos rendían culto a la virgen. Tras la restauración del templo y el traslado de la obra al altar del Divino Salvador, el lienzo fue sometido a una remodelación, probablemente por el pintor Juan Ruiz Soriano a principios del siglo XVIII. Esta intervención permitió actualizar la imagen, adaptándola a las tendencias artísticas de la época.

El lienzo ha sido restaurado en varias ocasiones, la última de ellas por el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH), durante la restauración integral de la iglesia. Este cuadro, que representa a la virgen en actitud devocional, sigue el modelo iconográfico de la virgen sienesa venerada en la Catedral de Sevilla, aunque con algunas variantes significativas, como la ausencia de un ángel portador de la inscripción «Ecce María Venit», que aparece en el original.

Los hitos históricos de la hermandad

Desde sus inicios, la hermandad ha jugado un papel fundamental en la vida religiosa de Sevilla, destacándose por sus actividades de caridad y su devoción a la virgen de la Antigua. En 1967, la imagen de San Antonio de Padua fue bendecida en una ceremonia presidida por José Antonio Infantes Florido, quien más tarde sería obispo de Canarias y de Córdoba. Además, en 1979, con motivo del cincuentenario de la coronación canónica de la Virgen de la Antigua, la hermandad comenzó a publicar la revista Vida Contemplativa, que se ha consolidado como una herramienta útil para el conocimiento de la hermandad y la ayuda a los conventos de clausura.

En 1989, la hermandad inauguró su primera Casa de Hermandad en la calle Monardes, y en 1996, celebró su Cincuentenario con una serie de actividades, incluida la publicación de la revista Santa María de la Antigua. Durante el periodo 1998-2004, la hermandad restauró el retablo y llevó a cabo una renovación de las instalaciones, lo que permitió mejorar la presentación de la imagen de la Virgen.

La hermandad en la actualidad

En la actualidad, la Hermandad de la Antigua sigue desarrollando su labor caritativa y espiritual, con un fuerte compromiso hacia las comunidades de vida contemplativa. Uno de sus proyectos más destacados es la celebración del Vía Crucis en los conventos de clausura durante la Cuaresma, una iniciativa que ha atraído la atención tanto de los devotos como de los interesados en el patrimonio histórico de la ciudad. Además, la hermandad ha impulsado campañas como “Endulza tu papeleta”, que promueve la venta de dulces conventuales para recaudar fondos.

La hermandad continúa en su camino de crecimiento, llevando a cabo actividades de carácter espiritual y social. En 2021, por ejemplo, se retransmitió el tercer Vía Crucis en directo a través del recién creado canal de YouTube. Asimismo, en 2021 se inauguró la exposición “En Clausura” en conmemoración del 75 Aniversario de la fundación de la hermandad, con el fin de acercar la vida de los conventos y la devoción a la Virgen de la Antigua a un público más amplio.

En todos estos avances, la hermandad se mantiene fiel a sus principios fundacionales, contribuyendo al bienestar de las comunidades religiosas y preservando el legado espiritual y artístico que la vincula con la devoción a la Virgen de la Antigua.