El ciclo misionero comenzará el 24 de mayo con la salida extraordinaria de Jesús Resucitado y concluirá en diciembre con la Esperanza, tras recorrer la localidad con Eucaristías en la vía pública
En el contexto del Jubileo 2025, convocado por el Papa Francisco bajo el lema “Peregrinos de la Esperanza”, la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Villa del Río ha puesto en marcha una iniciativa pastoral de notable trascendencia: una Santa Misión que llevará, a lo largo del año, las imágenes titulares de la Semana Santa villarrense a los distintos barrios de la localidad, acompañadas por la celebración de la Santa Misa al aire libre en enclaves populares.
El primero de estos actos extraordinarios tendrá lugar el sábado 24 de mayo, con la salida procesional de Nuestro Padre Jesús Resucitado, que recorrerá calles que habitualmente no forman parte de su itinerario procesional. A partir de las siete de la tarde, el cortejo partirá desde la Iglesia de la Inmaculada Concepción para dirigirse a la barriada de Lopera, atravesando las calles Pablo Picasso, Juan de la Cruz Criado, Anzarino, Martillo y Caldereros, entre otras. En la Plaza Cruz de los Mocitos, a las ocho y media, se celebrará la Eucaristía en plena calle, antes de emprender el regreso al templo parroquial.
Acompañará musicalmente la procesión la Agrupación Musical Jesús Cautivo, aportando un clima de solemnidad y fervor a una jornada que se anuncia profundamente emotiva. Esta salida —que ha sido concebida no como un simple traslado devocional, sino como una verdadera acción misionera— busca propiciar el encuentro directo entre las imágenes sagradas y el pueblo sencillo, en escenarios cotidianos donde la fe se hace cercana y transformadora.
Una Misión que recorrerá todo el año y todos los barrios
La de Jesús Resucitado será tan solo la primera de una serie de salidas extraordinarias que, desde mayo hasta diciembre, permitirán que cada imagen titular de las hermandades de la localidad visite un barrio diferente. En cada uno de estos enclaves se celebrará la Santa Misa en espacios abiertos, erigiendo en las calles altares de esperanza, consuelo y renovación espiritual.
Este programa, concebido con una clara vocación evangelizadora, culminará en el mes de diciembre con la salida de Nuestra Señora de la Esperanza, cuyo nombre se convierte aquí en símbolo y profecía de lo que esta Santa Misión representa: una Iglesia en salida, que no se encierra en los templos sino que desciende a las plazas, a los patios y a las aceras donde late la vida cotidiana.
Desde la Agrupación de Hermandades, se ha subrayado la importancia pastoral de este proyecto, en sintonía con las indicaciones del Santo Padre para el Año Jubilar: “Ser signo de esperanza concreta para un mundo herido”. Con este itinerario espiritual, Villa del Río se convierte en testimonio vivo de una religiosidad popular que no es ornamento ni costumbre, sino vía de encuentro profundo con lo sagrado.
Una oportunidad única para vivir la fe desde la proximidad
La convocatoria ha sido acogida con entusiasmo tanto por las hermandades como por los vecinos, que esperan con expectación el paso de sus titulares por rincones donde jamás han sido vistos. Las calles se transformarán en sagrarios temporales y los barrios en auténticas parroquias misioneras, donde Cristo Resucitado, el Nazareno, la Virgen de los Dolores o la Esperanza saldrán al encuentro de quienes, por distancia física o espiritual, se mantienen alejados de la vida parroquial.
En palabras de la propia Agrupación: “Queremos que el pueblo vea, toque, rece y escuche a Cristo y a su Madre en su propia calle, en la esquina de su casa, y que esa presencia transforme los corazones”.
El Jubileo 2025 se abre así en Villa del Río con un proyecto sólido, bien articulado y cargado de simbolismo, que rescata el alma de las misiones populares tradicionales adaptándolas al presente. La primera cita será el 24 de mayo, pero el eco de la fe continuará resonando mes a mes hasta fin de año, cuando la Virgen de la Esperanza cierre este itinerario jubilar en nombre de todos los villarrenses.





