El grupo de devotos del Cristo de los Desamparados del Santo Ángel ya supera los 100 hermanos

Tras el ilusionante anuncio de la creación de un grupo de devotos en torno al Santísimo Cristo de los Desamparados y María Santísima de la Salud, las dos maravillosas imágenes que habitan en el Convento del Santo Ángel de Sevilla y que nacieron de la gubia de dos de los artistas más importantes de todos los tiempos, Juan Martínez Montañés y Juan de Astorga respectivamente, aunque en el caso de la dolorosa, se trata de una atribución, si bien es cierto que bastante fidedigna, los acontecimiento se han ido precipitando y consecuentemente, se ha multiplicado el interés en torno a este proyecto que ha encandilado a miles de sevillanos.

Buena muestra de ello es que en apenas dos días ya se han superado las cien primeras inscripciones de nuevos hermanos. El primer día, fueron 64 las inscripciones que se registrarona través de internet a la web del convento, tal y como ha expone la web corporativa de la institución que acoge en su seno este grupo de devotos. Junto a un gran número de Sevilla y su provincia, destacan hermanos desde Tenerife, Cuenca, Salamanca, Huelva, Tarragona, Ciudad Real o Badajoz. A cada uno de ellos se ha dirigido personalmente el P. Prior, Fray Juan Dobado, para agradecerles su incorporación a este hermoso proyecto. Así mismo, numerosos fieles se han llevado la hoja de inscripción para entregarla a mano en la sacristía.

Lo cierto es que en los últimos meses la imagen del cristo perece haber despertado un interés inusitado alrededor de una imagen que “siempre ha estado ahí” y que muchos parecen haber descubierto a resultas de la salida procesional protagonizada el pasado mes de junio, que concitó el interés de buena parte del universo cofrade, con especial énfasis en la ciudad de Sevilla y los miles de visitantes que se dieron cita en la histórica jornada en que el crucificado se puso en la calle con motivo del 400 aniversario de su bendición. Una presencia que, unida a la de la maravillosa dolorosa en torno a la cual se ha gestado este grupo de devotos, y la presencia del Padre Juan Dobado, como una de las almas mater de este sueño, permiten aventurar un futuro halagüeño y cargado de éxitos. Un sueño que convierta en realidad el clamor que flotó en el ambiente de Sevilla el pasado mes de junio.