La imagen del Santísimo Cristo de la Buena Muerte de Córdoba, obra del imaginero Antonio Castillo Lastrucci fechada en 1945, ha sido depositada en el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH) con el objetivo de someterla a un conjunto de análisis especializados destinados a la elaboración de un proyecto de conservación imprescindible para una futura intervención, al tratarse de un Bien de Interés Cultural (BIC).
El acto de entrega ha contado con la presencia del director general del IAPH, Juan José Primo Jurado, junto al equipo técnico del Centro de Intervención, además del hermano mayor de la corporación, Joaquín de Velasco, acompañado por otros representantes de la hermandad, en un encuentro marcado por el carácter institucional del procedimiento y la relevancia patrimonial de la pieza.
Un estudio diagnóstico orientado a la conservación integral de la talla
Una vez en dependencias del instituto, la imagen será sometida a un estudio diagnóstico exhaustivo, concebido para determinar con precisión el estado de conservación de la talla y las posibles necesidades de intervención que puedan derivarse del análisis técnico. Este proceso permitirá establecer un conocimiento detallado tanto de su situación material actual como de su evolución a lo largo del tiempo.
El desplazamiento de la obra responde a criterios estrictamente científicos y conservativos, integrados en los procedimientos habituales de evaluación del patrimonio escultórico de carácter religioso. El objetivo fundamental de esta actuación es asegurar la preservación integral de la imagen en condiciones óptimas, garantizando su estabilidad y continuidad patrimonial.
Examen especializado en el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico
El Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico será el organismo encargado de desarrollar el análisis técnico de la pieza, aplicando metodologías propias de la investigación material, estructural y estética de bienes culturales. Este tipo de estudios permite obtener un diagnóstico riguroso sobre el estado interno y externo de la obra, así como sobre su comportamiento frente al paso del tiempo y las condiciones ambientales.
La intervención se realizará bajo las autorizaciones administrativas pertinentes, lo que asegura su plena adecuación a los protocolos institucionales establecidos para el estudio y la conservación de bienes de especial valor artístico y devocional.
Autoría de la obra e influencias de la imaginería andaluza
El Cristo de la Buena Muerte es una creación del escultor Antonio Castillo Lastrucci, realizada en 1945, y constituye una de las piezas representativas de su producción dentro de la imaginería religiosa del siglo XX. Su concepción estética se encuentra directamente vinculada al Cristo de la Buena Muerte de la Hermandad de los Estudiantes de Sevilla, obra que sirvió como referencia compositiva.
A su vez, esta imagen sevillana remite a la tradición barroca de Juan de Mesa, uno de los grandes referentes de la escultura sacra española, cuya influencia ha marcado de forma determinante la iconografía del crucificado en Andalucía. Esta cadena de referencias sitúa la obra cordobesa dentro de una línea estilística de profunda continuidad histórica y devocional, enraizada en siglos de evolución artística.
Intervenciones previas y conservación continuada
A lo largo de las últimas décadas, la imagen ha sido objeto de distintas actuaciones de restauración encaminadas a su conservación material y estabilidad estructural. Entre ellas destacan las intervenciones realizadas por Francisco Peláez del Espino en 1984 y por Miguel Ángel González en 1991, que contribuyeron a reforzar la integridad física de la talla y a preservar sus valores plásticos y devocionales.
Estas actuaciones ponen de relieve la existencia de una atención constante y sostenida hacia el mantenimiento de la obra, en coherencia con la responsabilidad que implica la custodia de un bien de estas características. Se trata, en definitiva, de un patrimonio que aúna dimensión artística, histórica y espiritual, cuya conservación se aborda desde una perspectiva integral y continuada.





