El Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH) de la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico de la Junta de Andalucía ha concluido la restauración del templete o trono baldaquino de la Virgen de la Victoria de Málaga. Se trata de una monumental estructura tridimensional de madera dorada, tallada y policromada, posiblemente realizada alrededor de 1700 y atribuida a Felipe de Unzurrunzaga. Constituye el motivo central justificativo de todo el ambiente escenográfico, cuya importancia histórica y destacado valor cultural lo sitúa como uno de los grandes monumentos del barroco malagueño y andaluz. El baldaquino se divide formalmente en dos cuerpos, donde el superior, con volutas y ángeles que sostienen una corona central que hace las veces de dosel, se destina a cobijar la imagen, mientras que el cuerpo inferior sirve de base o peana.
Dentro de la familia de la arquitectura lignaria hay diversos tipologías de bienes patrimoniales como el retablo de madera, el tabernáculo, la carpinteria de lo blanco o las andas, tronos y pasos procesionales. En el caso de estos últimos, frecuentes en Andalucía, existe una variante local de sumo interés por su función y valores asociados que se denomina baldaquino, llegando a ser en el Barroco andaluz una de las representaciones más complejas de las estructuras rituales. En Andalucía existen ejemplos en madera dorada y tallada, como el de la iglesia parroquial de San Sebastián en Antequera (Mohedano 1609) o el Tabernáculo de la Iglesia de San Ildefonso de Jaén (Duque Cornejo).
Estado de conservación
En general, se pudo constatar una problemática de estabilidad del conjunto atendiendo al montaje de todos los elementos exentos teniendo en cuenta que todos funcionan como una única pieza, aunque cada uno de los grupos de elementos presentaba diferencias entre sí respecto a su estado de conservación.
En cuanto a las piezas escultóricas, se podía apreciar una alteración localizada en gran medida en los estratos superficiales por numerosas intervenciones anteriores.
Proyecto de Conservación
Para dar cumplimento a los requerimientos definidos en la Ley 14/2007 de Patrimonio Histórico de Andalucía, en febrero de 2018 se redactó un Proyecto de Conservación que recoge la metodología y los procesos de conocimiento, así como el diagnóstico y la propuesta de actuación.
Con arreglo a lo formulado en el Proyecto de Conservación se ha llevado a cabo la intervención en todas las piezas escultóricas por separado. En todo momento los tratamientos han seguido un hilo conductor que le ha dado unidad de criterio a toda la intervención, atendiendo también a las particularidades del estado de cada una de las piezas escultóricas.
Se han atendido las necesidades de recursos materiales y humanos que garantizaran la consecución del objetivo marcado en el tiempo establecido. En orden a conseguir este propósito, en la intervención de conservación-restauración ha participado un equipo estable de cuatro técnicos especialistas en conservación-restauración de escultura policromada con la incorporación de otros tres técnicos especialistas en la misma materia como apoyo a la intervención.
Los trabajos de conservación-restauración han servido para realzar algunas de las características técnicas, formales y artísticas. Ejemplo claro de esta situación es el descubrimiento de algunos volúmenes de talla que antes se encontraban ocultos o embotados por capas de estucos y masillas añadidos o el descubrimiento de los colores vibrantes de las carnaciones y estofados de los ángeles, antes en tonos verdosos y apagados. En esta línea, también la superficie dorada ha cambiado de aspecto tras haber sido descubierta la brillantez de la lámina de oro que quedaba oscurecida por la multitud de barnices y capas añadidas que le daban un tono parduzco y sin brillo en muchas zonas.
La fase final de la intervención, embalaje, traslado y montaje, ha permitido devolver la pieza a su lugar de origen, recuperando un bien cultural de excepcionales características.





