El IAPH evalúa el estado de conservación de ‘El Abuelo’ mediante un laboratorio móvil en el Camarín de Jesús

La intervención evita el traslado de la imagen y refuerza la conservación preventiva

Un equipo especializado del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH), organismo dependiente de la Consejería de Cultura y Deporte, ha llevado a cabo una actuación técnica de supervisión y mantenimiento sobre la imagen devocional de Nuestro Padre Jesús Nazareno, conocido popularmente como ‘El Abuelo’, titular de la cofradía homónima junto a María Santísima de los Dolores.

Para la ejecución de estos trabajos, los técnicos se han desplazado hasta el Santuario diocesano del Camarín de Jesús, en Jaén, donde han instalado su laboratorio móvil, evitando así el traslado de la talla y garantizando su intervención en el entorno original en el que recibe culto.

Intervenciones recientes en el conjunto escultórico de la cofradía

De manera paralela, el resto del conjunto escultórico vinculado a la corporación —integrado por la Virgen de los Dolores, la Verónica, el Cirineo y San Juan Evangelista— ha sido sometido recientemente a tratamientos de conservación y restauración. En este caso, dichas actuaciones se han desarrollado en la sede del IAPH en Sevilla, donde se han aplicado los procedimientos técnicos correspondientes.

Este doble enfoque, que combina intervenciones in situ con actuaciones en laboratorio, responde a una estrategia integral de conservación patrimonial, adaptada a las características específicas de cada obra.

Una obra clave de la imaginería jiennense de la Edad Moderna

La imagen de ‘El Abuelo’ constituye una de las devociones más significativas de la ciudad de Jaén, tanto por su arraigo popular como por su valor histórico-artístico. Según la crítica especializada, la talla fue realizada entre finales del siglo XVI y comienzos del XVII por el escultor Sebastián de Solís, figura destacada de la imaginería jiennense en la Edad Moderna.

El origen de esta escultura, así como el de su cofradía, se encuentra vinculado al Convento de San José de los Padres Carmelitas Descalzos, fundado en el año 1588, lo que sitúa la génesis de esta devoción en un contexto histórico de notable relevancia.

Conservación sin desplazamiento y control continuo del estado material

Las labores desarrolladas por el IAPH se enmarcan dentro de los principios de conservación material, permitiendo analizar el estado de la obra sin necesidad de trasladarla, gracias al uso de la unidad móvil. Este procedimiento facilita la detección temprana de posibles alteraciones o deterioros, al tiempo que posibilita la adopción de medidas de conservación preventiva adecuadas.

El seguimiento técnico de este tipo de bienes, especialmente aquellos que cuentan con uso procesional durante la Semana Santa, persigue alcanzar un equilibrio entre su función cultual y su preservación material, garantizando su continuidad en condiciones óptimas.

La cultura de la conservación preventiva se afianza en las cofradías

Este tipo de actuaciones se inscribe en una línea de trabajo más amplia impulsada por el IAPH, orientada a fomentar una conciencia patrimonial entre hermandades y cofradías. A través de acciones formativas, elaboración de protocolos de mantenimiento y otras iniciativas específicas, se ha promovido la implantación de una cultura de conservación preventiva.

Dicha estrategia se configura como una herramienta esencial para asegurar la pervivencia de los bienes patrimoniales, permitiendo no solo su protección, sino también su adecuada transmisión a las generaciones futuras dentro de un contexto de uso devocional continuado.