Recorrer tu rostro con la mirada de un niño que se encuentra con su madre después de haberse perdido. Besar tu mano como se besa al primer amor. Posarme debajo de tu mirada, recogido en tu pecho, de madre omnipotente. No más, llorar por querer y no poder limpiarte las lagrimas que descienden del Cielo, que es lo que son tus ojos, el Cielo. Dejar que mis dedos surquen tus delicadas mejillas en la ternura de una caricia. Arroparme en las noches de frío y tormenta bajo el calor de tu manto. Cogerte de la mano como chiquillo que sueña con entregarte su corazón. Al fin, no puedo faltar a felicitarte, ya sea en vísperas o el mismo día 18 y volver a decirte, que no llores más madre mía, que tu belleza no es para llorar.
Hablar de la Esperanza de Triana es hablar de José Recio, el que fuera diseñador artístico de esta en la primera mitad del siglo XX. Persona, que consigue a través de sus diseños, concebir la estética de la corporación como se conoce en la actualidad. En el besamanos que, todos aquellos que lo deseen pueden visitarlo desde hoy hasta el día 18 de 9:00 a 21:00, se observa un exquisito gusto en el conjunto.
La virgen lleva la corona que hiciera la orfebrería de Triana, así como la saya, que fuera por mucho tiempo la de salida, diseño de José Recio y ejecutada por las hermanas Martín Cruz. El manto fue diseño de Juan Borrero y realizado en el taller de Esperanza Elena Caro en 1994. Este magnifico terno se complementa con el salvavidas, puñal y corazón atravesado por una espada que le regalara el afamado vestidor Fernando Morillo. También lo complementa un ancla que fue regalo de un devoto recientemente.
El altar de cultos se nos presenta con un dosel que es formado por los antiguos respiraderos del paso antiguo de la virgen del año 1888 que son parte del patrimonio de la cofradía de los Dolores de la localidad de Camas. Como crestería culmina con la antigua bambalina del palio de la virgen del mayor dolor de Ceuta, diseño de José Recio y bordada por José del Olmo en 1918 que, con el resto del palio, se encuentra restaurándose en la ciudad de Sevilla. A sus lados dos cubre varales, mas conocidos como “corbatas”, que pertenecen al palio de la hermandad de la Carretería. El sillón decimonónico como alegoría del dosel es flanqueado por dos columnas de la hermandad de la Soledad de San Lorenzo.





