El joven artista sevillano Álvaro Pérez Fabre, ha publicado en sus redes sociales una magnífica idea personal para la Hermandad del Miércoles Santo de la Sed, con unas figuras secundarias que podrían crear una conjunción majestuosa.
Pérez Fabre, este artista sevillano, que se está haciendo un hueco entre los artistas pese a su temprana edad, y que es conocido en Sevilla y alrededores, además de Andalucía y fuera de la mismas también. Recibiendo encargos incluso desde México, se atrevió, no hace mucho, a realizar misterios de Sevilla en 3D, con unas maquetas que presentaban una similitud total a la realidad.
El joven, ha presentado en sus redes sociales, un boceto en dimensión 3D, de una idea majestuosa que le surgió en su imaginación tan creativa que este tiene, y que decidió sacarla a la luz a modo de propuesta, para la corporación de Nervión, que esta procesiona cada Miércoles Santo por las calles sevillanas, sediento, y que su madre Consolación le alivia tras él. Álvaro ha querido dejar claro y hacer públicamente que se trata “de una propuesta personal, y no de carácter oficial”, es decir que no se llevará a cabo.
El Cristo de la Sed, procesiona actualmente solo, sin figuras secundarias, representando el pasaje evangélico según San Juan, 19: 28. Que narra el momento de Jesús en la cruz, ya aun sabiendo que todo estaba cumplido, y para que la Escritura se cumpliera hasta el final, dijo: «Tengo sed». Había allí un recipiente lleno de vinagre (posca); empaparon en él una esponja, la ataron a una rama de hisopo y se la acercaron a la boca. Después de beber, dijo Jesús: «Todo se ha cumplido». E inclinando la cabeza, entregó su espíritu.
Álvaro explica “que a Sevilla le hace falta un misterio que acompañe al Señor de la Sed, desde su humilde opinión y admiración a la imaginería, para así entender mejor el paso del crucificado, en representación del pasaje bíblico”. En el boceto en 3D podemos ver la iconografía planteada por el artista, todas ellas en una conjunción y accionadas todas ellas entre sí. La iconografía que se representa, tendría lugar instantes posteriores a que Jesús pidiera agua para calmar su sed, a los pies del Cristo podemos presenciar un sayón, que acerca su lanza con una esponja clavada en la punta empapada en vinagre. Este, le da de beber acercando su lanza a la boca del crucificado, quien abre la boca y se estira para lograr alcanzar la esponja; a su lado otro sayón porta un cubo con posca, esa mezcla de agua y vino que le dieron de beber, donde anteriormente había sido mojada la esponja, contemplando los últimos instantes de vida de Cristo. Cierran la composición un soldado romano, en actitud relajada, conversando con un miembro del Sanedrín, señalando lo que está sucediendo.
Alrededor de unas 50 personas, han opinado sobre este novedoso misterio que el ha imaginado, en su Instagram, Álvaro ha creado un debate muy pacífico sobre las preferencias de sus seguidores, si elegirían el crucificado solo o con el misterio, en el que los mismos, a través del respeto y el saber hablar hacia el autor y hacia la hermandad, cada uno ha manifestado su libre opinión.





