Una exposición inédita que reúne siglos de tradición
El Museo del Santo Ángel de Sevilla abrirá al público, del 6 de diciembre de 2025 al 6 de enero de 2026, una amplia exposición concebida para revelar uno de los tesoros menos conocidos de la institución: sus extensas colecciones de figuras de Belén, conservadas y restauradas durante los dos últimos años. La muestra, presentada bajo el título “De Nápoles a Sevilla”, ha sido comisariada por el padre Juan Dobado Fernández OCD, director del Museo y doctor en Historia del Arte, quien explica que este proyecto permite por fin exhibir en conjunto un patrimonio reunido a lo largo de décadas.
Según detalla el director, esta iniciativa engloba desde piezas históricas procedentes del convento hasta trabajos contemporáneos de gran calidad, entre ellos las figuras animales ejecutadas por el artesano napolitano Ivano Costabile, además del Belén Napolitano donado en 2015 por una particular de Sevilla, que pasa a ocupar un lugar destacado dentro del recorrido.




Un fondo conventual que se ha enriquecido con los años
La exposición nace del deseo largamente acariciado por la comunidad de dar a conocer una colección cuya formación ha sido gradual. El Convento del Santo Ángel conservaba diversas piezas vinculadas al belenismo, algunas rescatadas y protegidas por el Hermano Humberto, otras realizadas por él mismo, como el misterio original que ahora se incorpora a la muestra. Con el tiempo, y a medida que algunas casas de la Orden cerraban, se sumaron nuevas obras y donaciones que ampliaron el conjunto hasta alcanzar varios centenares de figuras, mayoritariamente en terracota, aunque también se incluyen ejemplos en madera.
A esta selección se añade en esta ocasión un destacado préstamo procedente de una colección privada: un Nacimiento de marfil de la escuela de Trápani del siglo XVIII, pieza excepcional por su técnica y su rareza.
Obras de los siglos XVIII y XIX: variedad, influencias y singularidades
El recorrido permite apreciar distintos misterios de los siglos XVIII y XIX, donde lo popular convive con elementos de impronta americana. Entre los conjuntos más llamativos figura el conocido “Belén de barro”, que reúne escenas como la matanza de los inocentes, la Visitación, la Huida a Egipto, buscando posada, además del misterio y el cortejo de los Reyes. Algunas de estas figuras llevan la firma José Ysla, autor del que apenas se conservan datos, y una de las piezas aparece fechada en 1846. Este conjunto incluye además los célebres dos camellos de factura primitiva, muy reconocibles por su expresividad.
También forma parte de la exposición otro conjunto de Reyes de notable belleza, acompañado por dos tamborileros y dos niños montados en dromedarios, datado igualmente en el siglo XVIII. Junto a ellos se presentan las denominadas “mallorquinas”, figuras caracterizadas por su indumentaria, además de grupos de pastores con sombreros de doble pico, una tipología documentada en otras colecciones de la Orden presentes en Antequera, Sanlúcar la Mayor y Sevilla.
Entre las obras de la misma centuria destacan conjuntos de fuerte personalidad, como Jesús entre los Doctores, la Presentación en el templo, buscando posada y los tres Reyes adorando, todos vinculados a la escuela sevillana del siglo XVIII. En este capítulo sobresale igualmente el singular grupo de ocho ángeles músicos, representados con instrumentos como el arpa o el violonchelo, y tallados con una notable calidad en sus cabezas.
La colección incorpora además figuras de estilo goyesco, propias de la escuela malagueña del XIX, así como un conjunto de oficios artesanales en madera, acompañado de pastores con ofrendas adscritos a la zona de Baviera en el siglo XVIII. Completa esta sección un pastor colonial del mismo periodo, representado junto a su hijo.
Delicadas urnas conventuales y el monumental Belén de Olot
El museo exhibe igualmente varias urnas conventuales que resguardan misterios de refinada ejecución, uno de los cuales recuerda modelos de los seguidores de Cristóbal Ramos. Se distinguen por el uso de flores de talco y una profusión de pequeñas figuras colocadas en el suelo, dando forma a un conjunto entrañable fechado en el siglo XVIII.
Entre las piezas de manufactura más reciente figura el Belén monumental de los talleres de Olot, elaborado con figuras de principios del siglo XX y que continúa creciendo gracias a las donaciones que la comunidad recibe anualmente.
El museo anuncia que proseguirá con la restauración del resto de las piezas con el fin de facilitar su investigación y catalogación, ya que este conjunto constituye uno de los fondos conventuales más destacados de los siglos XVIII y XIX. El director expresa su agradecimiento a los restauradores Carles Salafranca y Jairo del Toro por su participación en este proceso.
Ivano Costabile: la vigencia del arte napolitano
La muestra dedica un apartado especial al trabajo de Ivano Costabile, artesano napolitano cuya producción forma parte esencial de esta exposición. Procedente de una familia de tradición manual, Costabile ha desarrollado un estilo que combina técnica heredada y creación contemporánea, reinterpretando la estética del Settecento y evocando la majestuosidad de la Nápoles borbónica.
Sus figuras, modeladas en arcilla y madera, provocan en el espectador la misma admiración que suscitan las escenas de la Certosa di San Martino o los belenes conservados en los palacios reales. La exposición subraya que su capacidad para transformar materiales humildes en piezas de gran fuerza expresiva no solo recupera una tradición en riesgo, sino que contribuye a prestigiar un arte que estuvo amenazado por prácticas carentes de rigor.
El discurso expositivo recuerda que el belén napolitano no se limita a representar el Nacimiento de Cristo, sino que incorpora escenas cotidianas que reproducen la vida de las calles de la época. De ahí la importancia simbólica de animales como el caballo, símbolo de nobleza, los dromedarios, asociados a la perseverancia, los leones y leopardos, emblemas de poder, o los pavos reales, vinculados a la resurrección.
Un reconocimiento a la tradición belenista
El Museo del Santo Ángel agradece a la Asociación de Belenistas de Sevilla la difusión de esta exposición, concebida como un homenaje al belenismo histórico y como una oportunidad para admirar un conjunto excepcional de obras que invitan a contemplar, desde el arte, la grandeza de la creación.





