El Nazareno regresará por Deanes de la Magna

Poco a poco, continúan concretándose todos los detalles relacionados con la Magna que se celebrará en la ciudad de Córdoba el próximo mes de septiembre. Pormenores entre los que se encuentran los itinerarios por los que discurrirán las imágenes devocionales, tanto rumbo a la Santa Iglesia Catedral, el 14 de septiembre, como de regreso a sus templos de origen.

Es el caso de la Hermandad de Jesús Nazareno de Córdoba, que ha determinado que el día 22 de setiembre, el traslado de regreso se realizará por las calles Deanes y Conde y Luque para subir hasta Santa Victoria y Plaza de la Compañía y a través de la calle Conde de Cárdenas y María Cristina salir a Claudio Marcelo, Capitulares y bajar por San Pablo hasta Hermanos López Dieguez y desde allí a su templo.

La hora de salida será las 18:25 h. y en esta ocasión no ha sido impuesta ninguna limitación en el cortejo, por lo que todos los que estén interesados en acompañar al Señor pueden ponerse en contacto con el Vocal de Estación de Penitencia de la cofradía para ser participes de este acontecimiento para la historia. La hora prevista de llegada está fijada en las 21:25.

Respecto al itinerario de ida, cabe recordar que la hora de salida del templo , el próximo 14 de septiembre será las 19:20 h. y el cortejo recorrerá las calles Jesús Nazareno, Yerbabuena, Buen Suceso, Arroyo de San Andrés, Hermanos López Dieguez, San Pablo, Capitulares, Diario de Córdoba, San Fernando, Cruz del Rastro y Ronda de Isasa para estar a las 21:29 h. entrando por la Puerta del Puente al recorrido común. 

Una devoción íntimamente ligada a la religiosidad popular de Córdoba

El primer testimonio documental que nos habla de la existencia de una cofradía bajo la advocación de Jesús Nazareno es una escritura de donación a favor de la misma fechada en 1487. La mencionada hermandad tiene un carácter asistencial puesto que mantiene a sus expensa el hospital del mismo título en el barrio de San Agustín. Esta cofradía hospitalaria entrará en una fase de postración y desparece a mediados del siglo XVI. La citada hermandad no tiene ninguna relación con su homónima penitencial, erigida en el hospital bajomedieval de San Bartolomé del barrio de San Lorenzo aprobada por el obispo fray Martín de Córdoba y Mendoza en el año 1579.

Aunque la hermandad tiene un carácter penitencial, asume el compromiso de sostener el establecimiento asistencial de San Bartolomé que cuenta con media docena de camas destinadas a ancianos pobres. La celebración más importante de esta hermandad es la estación de penitencia en la madrugada del Viernes Santo. Se exige a los cofrades la posesión de un buen número de virtudes morales, además del imprescindible requisito de la limpieza de sangre. Estas reglas aprobadas en 1579 tendrán vigencia hasta mediados del siglo XIX, cuando se elaborarán unas nuevas que serán sancionadas por la reina Isabel II. El Señor es una obra anónima de finales del Siglo XVI o XVII, restaurada por Andrés Valverde, Juan Reyes y Enrique Hinojosa en 1978.