El Niño Jesús del Valle inaugura el ciclo de las procesiones sevillanas en la jornada del 2 de enero: itinerario y horario

​La Sevilla cofrade se dispone a inaugurar su almanaque litúrgico de 2026 con la emblemática salida procesional de la Sagrada Imagen del Niño Jesús, perteneciente a la Hermandad del Valle. Esta cita, que destaca por su profundo matiz familiar y su estética puramente navideña, se ha consolidado como el primer hito devocional del curso, congregando a una multitud de fieles en los sectores más históricos de la urbe apenas iniciado el nuevo año.

​Solemnidad litúrgica y salida desde el templo de la Anunciación

​El programa de actos dará comienzo a las 17:00 horas en la Iglesia de la Anunciación, ubicada en la calle Laraña, donde se oficiará una Solemne Función en honor al pequeño titular. Tras la conclusión del rito, el cortejo iniciará su andadura, permitiendo a los asistentes contemplar escenas de gran emotividad en un contexto donde la ciudad todavía respira el ambiente propio de las festividades pascuales y el público busca la cercanía de las andas.

​Trazado del itinerario y horario de recogida

​La corporación ha definido un recorrido de gran sabor tradicional que discurrirá por enclaves estratégicos como la Plaza de la Encarnación, la calle Puente y Pellón y la Plaza del Divino Salvador. La comitiva transitará asimismo por las vías Lineros, Córdoba, Cuna y Acetres, antes de emprender el camino de regreso hacia su sede canónica. Según las previsiones de la hermandad, la entrada de la procesión en el templo se producirá a las 21:30 horas, poniendo fin a esta primera jornada de fe en las calles hispalenses.

​Acompañamiento musical y legado de la corporación

​La Agrupación Musical Santa María de la Esperanza será la encargada de dotar de armonía sonora al caminar del Niño Jesús, sirviendo como banda sonora de este reencuentro de la ciudad con sus tradiciones. Esta manifestación externa, que otorga un especial protagonismo a la juventud de la hermandad, fue recuperada con carácter anual en 2009 tras un extenso periodo de interrupción. Desde aquella fecha, la procesión ha mantenido un sello de identidad propio, erigiéndose en el preludio indispensable de todas las citas que jalonarán el calendario religioso de la capital andaluza.