Córdoba, Portada

El obispado de Córdoba suspende sine die la coronación canónica de la Patrona de Aguilar porque la prioridad son las obras del centro pastoral y ya hay una virgen coronada en la localidad

En enero de 2019 se anunciaba que la Virgen del Soterraño de Aguilar de la Frontera sería coronada canónicamente con rango pontificio. Así lo confirmaba la propia Hermandad que precisaba que había recibido el escrito de aceptación emitido por parte del vicario general de la diócesis, Antonio Prieto. Ahora la ilusión se ha tornado en frustración toda vez que la diócesis ha comunicado a la hermandad que la coronación queda suspendida sine die.

Según ha explicado la hermandad a sus hermanos, el obispado ha remitido una carta en la que se alegan dos motivos para esta paralización, las obras del centro pastoral Mártires de Poley, iniciadas el pasado mes de diciembre, que gozan ahora de la máxima prioridad del obispo, Demetrio Fernández y el hecho de que Aguilar de la Frontera ya cuenta con una Virgen coronada canónicamente, la Virgen de los Remedios, que tuvo lugar en 1996, por lo que no considera tan urgente coronar a una nueva imagen sino que es conveniente que los fieles prioricen la conclusión del centro parroquial.

La noticia ha sido recibida con tristeza en Aguilar ya que la Virgen del Soterraño es la Patrona de la localidad desde hace cuatro siglos y se cuentan por miles los devotos de la imagen. Conviene recordar que la coronación se paralizó a consecuencia de la pandemia subrayándose la intención de que tuviese lugar tras la coronación de la Virgenb de la Paz y Esperanza de Córdoba. Tras la pandemia la hermandad volvió a activar el proceso encontrándose con la suspensión por respuesta si bien la propia carta recibida por la hermandad asegura que el mismísimo obispo “rogó” a la Junta de Gobierno el pasado mes de abril, en una visita pastoral a Aguilar, que se «paralizaran las actividades destinadas a la Coronación Canónica de la imagen hasta que finalizara el proyecto de centro parroquial».

Cuenta la leyenda que en 1532, con motivo de las obras de ampliación de la Iglesia Mayor, apareció soterrada en una bóveda una imagen mariana. Con toda la pompa del momento, la imagen pasó por muchas ermitas e iglesias de la villa hasta que, hacia 1611, fray Diego de Mardones -a la sazón, obispo de Córdoba- decretó su entronización en la Parroquial denominándola, desde ese momento, Nuestra Señora del Soterraño. En la festividad de la Natividad de la Virgen María se le realiza una Solemne Función, precedida por un Septenario en días anteriores. A continuación, efectúa su salida procesional precedida por todas las Hermandades y Cofradías de Aguilar.