El obispo de Córdoba inaugura el Año Jubilar de la Expiración

La Real Iglesia de San Pablo ha sido testigo del emotivo y solemne acto de apertura del Año Jubilar, concedido por la Santa sede a la hermandad de la Expiración, con motivo de la conmemoración del centenario de su reorganización y del 25 aniversario de la Coronación Canónica de Nuestra Señora del Rosario. Una apertura que ha sido protagonizada por Monseñor Demetrio Fernández, Obispo de Córdoba que ha abierto las puertas del templo en el que se podrá alcanzar la indulgencia plenaria a resultas de esta significativa concesión. 

Fue el pasado 12 de diciembre cuando el Obispado de Córdoba acogía una rueda de prensa, que contaba con la presencia de Monseñor Demetrio Fernández, que anunciaba – leyendo el decreto – la concesión de un Año Jubilar, concedido por el Santo Padre, que se prolongará hasta el 11 de noviembre, José Luís Cerezo, hermano mayor de la hermandad de la Expiración, Manuel del Rey Alamillo, diputado de evangelización, y el Consiliario de la Hermandad, el padre claretiano, Manuel Carrasco Díez, en la que se explicaba a los medios algunos aspectos esenciales de la celebración del centenario de su reorganizacion y del XXV Aniversario de la Coronación Canónica de Nuestra Señora del Rosario. Dos efemérides de importancia capital que confluyen este año y que dotan a 2018 de una singularidad extraordinaria para la Corporación de San Pablo.

El Año Jubilar ha sido concedido por la Penitenciaría Apostólica por mandato del Santo Padre con motivo del centenario de la reorganización de la hermandad desde que la hermandad se trasladase desde San Francisco hasta la Real Iglesia de San Pablo donde recibe culto desde 1904. El escrito de concesión recuerda igualmente la celebración del XXV aniversario de la coronación canónica de la Virgen del Rosario. Los motivos de la solicitud del Año Jubilar, así como su concesión son el reconocimiento de la Iglesia a la devoción del Santísimo Cristo de la Expiración y los beneficios de su fomento mediante la concesión de este Año de Gracia para el cual se han organizado diversos actos conmemorativos.

En su intervención, José Luís Cerezo subrayaba que “es un honor recibir el Decreto que concede un año Jubilar a la hermandad de la Expiración, fruto del reconocimiento de la Iglesia de la devoción centenaria al Cristo de la Expiración desde su llegada a la Real Iglesia de San Pablo”. En este sentido, haciendo un ejercicio de memoria histórica y justicia poética, Cerezo quiso agradecer “a la Diócesis y a su Obispo, ya que son parte de la historia de la hermandad de la Expiración, por facilitar la solicitud del Padre Pueyo a primeros de siglo XX al traslado de sede del Stmo. Cristo de la Expiración a la Real Iglesia de San Pablo”. Además tuvo “unas palabras de cariño y recuerdo para D. José Antonio Infante Florido, ideólogo de la coronación de nuestra querida Titular”.