Córdoba

El obispo de Córdoba presidirá la misa en honor a Nuestra Señora de la Salud

Coincidiendo con el día de Ntra. Sra. de la Salud el obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, presidirá la eucaristía que se celebrará el lunes, 25 de mayo, a las 12:00 horas, en la ermita del cementerio de la Salud. Esta misa da comienzo, tradicionalmente, a la feria de la ciudad, suspendida este año a consecuencia de la pandemia provocada por el Covid-19. Como es sobradamente conocido, la feria de Córdoba toma su nombre de esta Virgen, Ntra. Sra. de la Salud, que tradicionalmente se celebra la última semana de mayo.

«Cuentan las viejas crónicas que Simón del Toro, labriego sencillo, y su compadre Bartolomé de la Peña, ambos vecinos del barrio del Alcázar Viejo, cultivaban en aparcería un pequeño predio contiguo a las murallas de la ciudad. Un día del año 1665 observaron con asombro que, al hundirse la reja del rústico arado en la tierra, dejó al descubierto la entrada de un pozo. Se hicieron de una cuerda que Simón ató fuertemente a su cintura y, sujetándola Bartolomé por el otro extremo, comenzó aquel a descender por la caña del pozo. De pronto, en un hueco, Simón halló con estupor una imagen de la Virgen.

Asegura la tradición que esta esculturilla de la Virgen había sido escondida por los mozárabes en el lugar en que fue hallada, en momentos azorosos de la persecución mahometana. La piedad del pueblo levantó en su honor una pequeña iglesia en aquel mismo lugar, frente al lienzo de la histórica muralla de la Puerta de Sevilla. La pequeña esculturilla de barro cocido y el agua que emanaba del aljibe obraron sorprendentes prodigios según los relatos populares. A esta imagen de la Virgen que hizo tantos milagros y que hoy tenemos olvidada, se dio la advocación de Nuestra Señora de la Salud, y el mismo nombre se aplicó a la ermita donde se venera, a la necrópolis que junto a la ermita se construyó en el primer tercio del siglo XIX y a la Feria que espontáneamente surgió en sus aledaños.»

 

El descubrimiento de la imagen, trajo consigo la construcción en el siglo XVII de una pequeña capilla, sustituida ya entrado el siglo XIX por la actual ermita, obra del arquitecto Ignacio Tomás. A mitad de siglo, se integra la ermita con el cementerio que se construyó colindante, tomando el nombre de la Virgen. La fachada principal, de diseño neoclásico, contiene una hornacina con la Virgen, el Niño y la inscripción “Salus Informorun” (“Salud de los Enfermos»). La ermita se inauguró el segundo día de la Pascua de Pentecostés con una velada y una procesión de la Virgen de la Salud, recorriendo las calles de Córdoba desde el convento de San Pedro el Real. Este es el origen de nuestra Feria de mayo.

En el último tercio del siglo pasado, la ermita cayó en un estado de abandono, no librándose de riadas, inundaciones y robos, de los que milagrosamente pudo rescatarse la bella imagen, eso sí, en un estado de gran precariedad. Una vez restaurada tanto la imagen de la Virgen, como la ermita, que pasa a ser custodiada por los Padres Esclavos de La Eucaristía y de María Virgen, vuelve a su casa de siempre, para ser venerada por los cordobeses y para presidir los festejos de su ciudad.

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