El Pabellón de Marruecos de la Exposición del 29 y el cortijo de Pino Montano inspiran la portada de la Feria de Abril de 2027, un homenaje a la Generación del 27

La portada de la Feria de Abril de 2027 tendrá como eje conceptual dos referentes arquitectónicos y culturales de profundo arraigo en la memoria histórica de Sevilla: el Pabellón de Marruecos de la Exposición Iberoamericana de 1929 y el cortijo de Pino Montano, vinculado a la figura del torero Ignacio Sánchez Mejías y considerado germen del movimiento literario de la Generación del 27, cuyo centenario será conmemorado en 2027. Ambos elementos conforman el hilo conductor de una propuesta que aspira a unir patrimonio, poesía y modernidad bajo un mismo lenguaje visual.

La iniciativa, concebida como una gran estructura efímera de acceso al recinto ferial, ha sido presentada por el delegado de Fiestas Mayores del Ayuntamiento de Sevilla, Manuel Alés, en un acto celebrado en el Salón Colón del Consistorio hispalense, donde ha sido desgranado el sentido simbólico y cultural de una obra que, según ha subrayado, se integra en la tradición festiva de la ciudad como un elemento esencial de su identidad colectiva.

Una obra que une arquitectura, historia y poesía en clave contemporánea

El proyecto, titulado “Puerta a los sueños 1927”, ha sido concebido por el autor Hugo Montalbán Ramos, quien ha planteado una composición donde convergen la herencia arquitectónica del pabellón de la Exposición de 1929 y la carga intelectual y emocional del universo creativo de la Generación del 27. La estructura, de carácter monumental, se erige como un diálogo entre dos tiempos fundamentales de la cultura sevillana y española.

Durante la presentación, el delegado ha destacado el valor simbólico de esta propuesta, enmarcándola en el contexto de una celebración que considera “imprescindible para entender el pulso cotidiano de la ciudad”, subrayando además que se trata de una instalación efímera concebida como pórtico de entrada a un recinto que ha descrito como único en el mundo, donde confluyen historia, arte y tradición popular.

Una composición monumental inspirada en el legado del 29 y el universo del 27

El diseño de la portada se articula en torno a tres grandes arcos de acceso, presididos por una reinterpretación del acceso principal del Pabellón de Marruecos, edificio emblemático de la Exposición Iberoamericana de 1929. El arco central reproduce la riqueza ornamental del inmueble original mediante relieves, molduras, zelliges y motivos geométricos de tradición hispanomusulmana, mientras que los accesos laterales evocan elementos como las fuentes del pabellón, configurando una estructura simétrica de fuerte carga ceremonial.

Flanqueando este conjunto se elevan dos torres inspiradas en el antiguo minarete del pabellón, donde se integran arcos lobulados, celosías y mosaicos de estética neo-marroquí. En su base se incorporan elementos procedentes del cortijo de Pino Montano, estableciendo un vínculo directo entre la arquitectura historicista y el espacio de encuentro intelectual que representó este enclave para los poetas del 27 junto a Sánchez Mejías.

El lenguaje del color como elemento narrativo de la portada

La propuesta cromática se estructura a partir de un elemento vertebrador: el blanco, concebido como fondo unificador y símbolo de luminosidad mediterránea. Sobre esta base se despliegan los verdes de las cubiertas cerámicas, inspirados en la tradición del pabellón, junto a los azules y turquesas de la azulejería, que evocan tanto el cielo sevillano como la profundidad simbólica de la noche.

El conjunto se asienta sobre un zócalo en color albero, referencia directa al recinto ferial y a la identidad cromática de la ciudad, mientras que los dorados y amarillos aportan matices de brillo que recorren toda la composición. Este juego de tonalidades refuerza la dimensión escenográfica de la obra, concebida como un espacio de tránsito entre lo real y lo imaginado.

Las estrellas como símbolo de memoria, creación y legado literario

Uno de los elementos más significativos del proyecto son las estrellas, integradas en los motivos decorativos, mosaicos y en la franja superior que corona la portada. Estos elementos simbolizan el universo de la imaginación, la poesía y la creación, transformando la parte superior de la estructura en una representación del cielo nocturno.

Este recurso simbólico establece una conexión directa con la Generación del 27, movimiento literario que convirtió la poesía en un espacio de exploración estética y emocional. En este contexto, el recuerdo del cortijo de Pino Montano adquiere una dimensión especial como lugar de encuentro entre intelectuales, artistas y creadores, estrechamente ligado a la figura de Ignacio Sánchez Mejías.

Una puerta simbólica entre memoria, cultura y futuro

La portada de la Feria de Abril de 2027 se concibe así como una “puerta a los sueños”, un umbral simbólico que articula pasado y presente en una misma narrativa visual. La obra aspira a convertirse en un homenaje a la historia cultural de Sevilla, integrando la herencia arquitectónica de la Exposición del 29 con el legado literario del 27 en una composición que proyecta la identidad de la ciudad hacia el futuro.

El conjunto se presenta, en definitiva, como una estructura de carácter monumental que trasciende su función ornamental para convertirse en un relato visual sobre la memoria colectiva, la creación artística y la capacidad de Sevilla para reinventar su tradición a través de la arquitectura efímera de sus grandes celebraciones.