A los sacerdotes también les llega la hora de descansar. Y eso ha debido de pensar el obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, al solicitar al Santo Padre un obispo coadjutor, de cara a su sucesión, tal y como adelantaba hace unas semanas el propio el obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, en el marco de los retiros de Adviento por vicarías, que han celebrdo en la Diócesis, donde ha dialogado con los sacerdotes diocesanos sobre la cercanía del próximo mes de febrero de 2025 cuando, al cumplir los 75 años de edad, presente al Papa su renuncia, como marca el Código de Derecho Canónico.
Ahora, el propio obispo en declaraciones concedidas a la Cadena COPE ha desvelado que el Papa Francisco ha accedido a su petición: «Un obispo para que me pueda ayudar. Lo que he hecho es pedir una ayuda; eso no adelanta mi jubilación, lo que adelanta es la llegada de mi sucesor, que en vez de venir en un año o dos, después de que yo presente la renuncia, el papa me mandará una ayuda antes incluso de que presente la renuncia, con lo cual es probable que dentro de unos meses en Córdoba seamos dos obispos. Yo le he pedido al Papa mándemelo ya y en estos dos o tres años estamos juntos. Así la diócesis continúa en marcha porque hay mucho que hacer», ha dicho el prelado.
El Obispo, que ha mantenido un tono coloquial en los retiros, ha adelantado al clero su prospectiva para el año que viene donde figura la petición a la Santa Sede de un Obispo Coadjutor para la Diócesis de Córdoba. Al obispo diocesano le cabe la postura de esperar a que se cumplan los años, presentar la renuncia y entonces el Papa decida; o, para evitar situaciones de transición más larga, adelantarse y solicitar al Papa que considere la posibilidad de adelantar el nombramiento del sucesor, en calidad de obispo coadjutor.
La decisión de quién será el coadjutor está en manos del Papa, el obispo de Córdoba no ha hecho más que exponer la proximidad de sus 75 años y su disponibilidad ante el Santo Padre. Lo ha comentado con sus sacerdotes en un clima espiritual de vivir proyectados al futuro, a la espera del Señor que viene a salvarnos. Dado que el nombramiento significa la designación futura como obispo diocesano, si el Papa concede al obispo de Córdoba un obispo coadjutor, este podrá asistir al obispo diocesano en todo el gobierno de la diócesis, sustituyéndolo en caso de ausencia o impedimento en el desempeño del gobierno pastoral de la diócesis; ser nombrado vicario general y consultado en los asuntos de importancia.
El obispo de la diócesis cordobesa cumplirá en febrero de 2025 la edad en la que tendría que presentar oficialmente su renuncia al Vaticano, tal y como recoge el Código de Derecho Canónico. A pesar de que Demetrio Fernández podría seguir hasta que Su Santidad decidiese a su sucesor, la voluntad del obispo es que el coadjutor lleguen cuanto antes para ayudarle el tiempo que le quede. Presentada y registrada ya la petición en la Nunciatura del Papa en España, monseñor lo está comunicando a los diferentes sacerdotes de las vicarías, con los que está realizando retiros. Demetrio Fernández tomó posesión como obispo el 10 de marzo de 2010, tras Javier Martínez y Juan José Asenjo.





