El Papa Francisco recibe un cuadro bordado en sedas y oro en el taller de Antonio Villar

La universalización de la cultura cofrade está permitiendo en los últimos tiempos que numerosos artistas andaluces incrementen su producción allende las fronteras de Andalucía, abanderando el nombre de diversas manifestaciones artísticas como la imaginería, la orfebrería y el bordado. Es el caso de uno del cordobés Antonio Villar Moreno, cuyo nombre, cada vez con mayor asiduidad, se halla en muchas quinielas cuando una hermandad baraja acometer la hechura de un trabajo de bordado o busca un vestidor para ataviar a su dolorosa.

Una de las últimas noticias protagonizadas por Villar hace referencia a un trabajo que tuvo un importante destino, la Coronación Pontificia de Nuestra Señora de la Soledad, dolorosa de la localidad madrileña de Ciempozuelos, que fue coronada el pasado 4 de mayo de 2019. Con la mirada puesta en este importante acontecimiento, el equipo de gobierno de la corporación madrileña determinó elegir a Villar como director artístico y que fueran sus manos las que vistieran a su dolorosa.

Adicionalmente, sus manos fueron las responsables de concebir el exorno floral y ejecutar la saya y el manto que la Virgen de la Soledad lució con motivo de su Coronación Canónica Pontificia. Una elección fundamentada en el conocido buen hacer de este artista multidisciplinar cordobés que ha logrado situar su nombre entre los más conocidos y respetados del actual panorama artístico de la ciudad de San Rafael, como evidencian los numerosos encargos que acomete a lo largo del curso cofrade y que se reparten por los cuatro puntos cardinales de la geografía cofrade.

Meses después como hermoso colofón a aquella jornada histórica, una delegación de a corporación madrileña, entre la que se encuentra el propìo Antonio Villar -que ha reconocido a Gente de Paz haber vivido una jornada sumamente especial-, ha acudido en peregrinación al Vaticano, siendo recibida en audiencia privada por el Papa Francisco que ha recibido como recuerdo un cuadro, bordado en sedas y oro en el taller de Villar, dotado de un emotivo componente simbólico ya que el artista que representado el abrazo de San Francisco y la inicial del Sumo Pontífice, que eligió el nombre del Santo de Asís.

La delegación ha sido encabezada por el obispo de Getafe, Ginés Ramón García Beltrán, cuyas manos coronaron a la Virgen, y el hermano mayor de la cofradía José Manuel Torres Acosta, acompañados por la junta de gobierno dela corporación y feligreses de la Parroquia de Santa María Magdalena de la localidad madrileña de Ciempozuelos, sede canónica de la hermandad. Una jornada que ha propiciado decenas de hermosos recuerdos para los más de setenta asistentes al acto, como Villar, que no olvidarán jamás este día.