El Papa León XIV ha transmitido su profundo pesar por el reciente accidente de tren ocurrido en Adamuz, Córdoba, que ha provocado numerosas víctimas y heridos, según se desprende de un telegrama oficial dirigido al presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, y firmado por el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano.
Mensaje de consuelo y solidaridad
En su comunicación, el Pontífice expresa su pésame a los familiares de los fallecidos, acompañándolo de palabras de consuelo, cercanía y solidaridad. Asimismo, extiende sus deseos de pronta recuperación a los heridos, mostrando un compromiso espiritual con quienes sufren las consecuencias de este trágico siniestro.
Aliento a los equipos de rescate
El telegrama también incluye un reconocimiento explícito a los equipos de rescate y asistencia, instándolos a mantener su labor con perseverancia en los esfuerzos de socorro y atención a los afectados. La Santa Sede subraya así la importancia del trabajo humanitario y la entrega de quienes intervienen en la emergencia.
Bendición apostólica y mensaje de esperanza
Como cierre de su mensaje, el Papa León XIV imparte la bendición apostólica, invocando la intercesión de Nuestra Señora del Pilar y ofreciendo un signo de esperanza en el Señor Resucitado. Este gesto refuerza la dimensión espiritual de apoyo tanto a las víctimas y sus familias como a los servidores que participan en las labores de rescate.
El telegrama del Pontífice llega en un momento crítico, mostrando la proximidad de la Iglesia católica ante la tragedia y reafirmando su papel de guía y consuelo en situaciones de dolor y adversidad.





