El Vía Crucis de las Hermandades y Cofradías de Córdoba 2026 tendrá como lema: “La Sangre derramada abre el camino de la Misericordia”

La Hermandad del Císter ha hecho público el lema oficial del Vía Crucis de las Hermandades y Cofradías de Córdoba 2026: “La Sangre derramada abre el camino de la Misericordia”. Esta frase resume el espíritu del piadoso ejercicio que cada año reúne a la ciudad en torno a la contemplación de la Pasión de Cristo, destacando la entrega de su vida y la apertura de la ruta del perdón y la esperanza para toda la humanidad.

Una jornada marcada por la tradición y la devoción

La corporación ha explicado que la ilusión, la emoción y la responsabilidad marcan estos días los preparativos de la cita, que se convertirá en una experiencia de fe y recogimiento para los cofrades y los fieles de Córdoba. En apenas un mes, la ciudad será testigo de un acto histórico, ya que Nuestro Padre Jesús de la Sangre en el Desprecio del Pueblo presidirá nuevamente el Vía Crucis, tal como ocurrió hace 23 años, dentro de la conmemoración del L Aniversario Fundacional de la Hermandad del Císter.

Contemplación del misterio y mensaje de misericordia

El lema elegido invita a reflexionar sobre el misterio de Cristo rechazado por su pueblo, cuya Sangre es entregada por amor a todos. Esta ofrenda sella una nueva Alianza y simboliza la apertura de un camino de misericordia, perdón y vida eterna, integrando la devoción tradicional con un mensaje de universalidad que trasciende el tiempo y las generaciones.

Próximos pasos y organización

La Hermandad ha anunciado que en los próximos días se facilitará información detallada sobre los traslados y la organización del Vía Crucis, preparando así un evento que combina tradición, solemnidad y reflexión espiritual, y que reafirma la importancia de la fe como vínculo de comunidad y esperanza para todos los asistentes.

El Vía Crucis 2026 promete convertirse en un momento de recogimiento y contemplación, donde cada estación invita a meditar sobre el sacrificio de Cristo y a reconocer la fuerza de la misericordia como camino de redención.