Una de las procesiones juveniles más consolidadas de la ciudad celebrará su vigésimo octava edición con nuevos estrenos y el respaldo de la devoción popular
La tarde del sábado 7 de junio volverá a resonar en el corazón del barrio de Santiago el paso de los jóvenes costaleros que portan, con ejemplar entusiasmo, a María Santísima de la Concepción en su Desamparo. Será la vigésimo octava edición del popular ‘Pasito Chico’, una de las iniciativas juveniles más longevas del panorama cofrade cordobés, que desde 1996 ha sabido hacerse tradición por el empeño y la constancia de quienes la impulsan.
La cita, organizada con esmero por la Hermandad de Las Penas de Santiago, comenzará a las 19:45 horas desde la Parroquia de Santiago Apóstol. A partir de ahí, el pequeño paso recorrerá con solemnidad las estrechas arterias del barrio, dibujando un itinerario tan entrañable como consolidado: Agustín Moreno, Ronquillo Briceño, Claustro, Tinte, Luís Díaz, Campo Madre de Dios, Agustín Moreno, Barrionuevo, Travesía de Barrionuevo, Ravé, Frías, Siete Revueltas, Agustín Moreno y entrada de nuevo en su templo.
Un color litúrgico con sentido y una música que arropa
Como es tradicional, la imagen estará vestida de rojo tanto en la saya como en el manto, un detalle cuidadosamente elegido por coincidir esta salida con la solemnidad litúrgica de Pentecostés, en cuyo simbolismo el color rojo representa la venida del Espíritu Santo.
En lo musical, la procesión contará con el acompañamiento de la Banda de Música Cristo del Amor, que con sus sones envolverá a la Dolorosa durante todo su recorrido, como viene siendo habitual en esta entrañable cita.
Estrenos con alma de hermandad
Este año, la Virgen estrenará un detalle de especial delicadeza: tres nuevas mariquillas, donadas por Jesús Manuel Fernández Rojas, hermano de la cofradía. Las piezas, confeccionadas en plata de ley con piedras de Swarovski y agua marina, han sido diseñadas con mimo y devoción, como un gesto íntimo de amor a la titular.
La talla de María Santísima de la Concepción en su Desamparo, obra del imaginero cordobés Manuel Luque Bonillo, volverá así a procesionar por su feligresía, sostenida por las manos jóvenes que representan la savia nueva del cofradismo local.
Culto previo y preparación espiritual
Como preámbulo a esta salida, el viernes 6 de junio se celebrará una misa preparatoria a las 20:30 horas en la Parroquia de Santiago. La Eucaristía contará con el acompañamiento musical del coro de la hermandad, poniendo así el acento espiritual que vertebra esta tradición ya firmemente arraigada en el calendario cordobés.
Así, el ‘Pasito Chico’, más que una costumbre, se presenta como una auténtica escuela de fe, arte y compromiso cofrade. Cada junio, con la ternura de los pequeños y el fervor de los grandes, Córdoba revive una escena que ha dejado de ser efímera para convertirse en memoria colectiva.





