💙 Opinión, 🎶 Pentagrama

El peligroso círculo cofrade

Probablemente, uno de los temas a la vanguardia en la actualidad de nuestro día a día (entre política, aplausos y caceroladas) sea el dilema del cobro de las bandas por parte de las Hermandades y Cofradías a las que están (o estaban) vinculadas esta vacía Semana de Pasión de 2020.

Hasta día de hoy, en ningún contrato encontrábamos una cláusula adicional que hablara de “en caso de pandemia…” es por ello que la situación se complica aún más: Hermandades se escudan en situación especial y teniendo la sartén por el mango legalmente hablando. Bandas defienden los “motivos ajenos a la formación”, pero, independientemente de todo esto, ¿nos hemos parado a pensarlo de manera objetiva?.

Os planteo una visión diferente a todo lo anterior. Por un momento vamos a imaginarnos un círculo, un círculo en el que incluiremos todo aquel término y oficio vinculado a la Semana Santa, en el cual todo gira y está estrechamente conectado.

Pongamos un ejemplo llevado al extremo para entenderlo mejor:

Una Hermandad, cobra sus cuotas anuales con normalidad a sus hermanos. Por unas determinadas causas, se niega a abonar la cantidad acordada (o una parte de ella como símbolo de empatía) a la formación que la acompaña. Claramente, como nada ha salido adelante, el florista tampoco cobra porque no ha puesto flores al paso, la cera tampoco la quieren o si la quieren, el año que viene la cerería no recibe encargo.

Sigamos, debido a lo mencionado anteriormente, La banda se vería en una situación delicada en cuanto a sus pagos que podría afectar a un alquiler de un local, a un pago de proveedores aplazado a después de Semana Santa (sastre, instrumentos y artesanos que viven de ello), probablemente el florista y cerería no puedan vivir cómodamente no recibiendo sus ingresos de Semana Santa, se vean perjudicadas sus familias y tengan que, incluso, replantearse su profesión (al igual que el sastre, tienda de instrumentos, reparaciones, etc.)

Ahora bien, Las Hermandades están formadas por familias, familias vinculadas a las cofradías entre las que hay músicos, floristas, dueños de locales y artesanos a los que en este caso extremo se les exige una cuota como hermano, pero sus negocios se ven afectados por el orgullo de una Hermandad que, sin duda, se vería ensuciada directa e indirectamente por su poca solidaridad y empatía, tanto en su nómina de hermanos como en su imagen de cristiandad.

El círculo Cofrade debe de girar para que todo siga su curso con normalidad, y si algún eslabón falla, la cadena se rompe. En él debe de imperar la solidaridad y empatía, la cual no se nos debe de olvidar que es el origen de todo esto y lo que Jesucristo nos enseñó, y no el protagonismo, el yo quedo por encima y el ombliguismo personal.

Vivimos épocas difíciles, de ayudarnos unos a otros, seamos sensatos y hagamos que este “peligroso circulo cofrade” se quede en “circulo cofrade”, como siempre ha sido y como debe de ser.

Esto pasará, pero caminemos juntos.

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