Portada, Sevilla

El perfil | José Félix Romero, el mago del museo

Los 125 hermanos mayores de las hermandades y cofradías sevillanas están llamados a las urnas en la noche de este lunes 27 junio.

Estos comicios cuentan con la candidatura oficialista del actual dirigente del consejo, Francisco Vélez; y de una alternativa absolutamente distinta, la de José Félix Romero.

El candidato externo, José Félix, ha sido Hermano Mayor de la Soledad de San Buenaventura, y conoce perfectamente el funcionamiento del consejo y la forma de mantener un equilibrio entre las corporaciones hispalenses.

Hombre sereno, cercano y dialogante, Romero se presentaba hace un año como el artífice de una renovación más que necesaria en una institución anquilosada y con escasa popularidad como es a día de hoy el Consejo de Hermandades y Cofradías.

Entre sus proyectos llamaban la atención el de la posible reforma de la Carrera Oficial reacondicionando la calle Sierpes, el cambio de sede del propio consejo o una fuente de ingresos independiente a la de las sillas de Semana Santa para las subvenciones a las corporaciones de Gloria.

Y es en concreto ése último punto donde se contenía la propuesta estrella de Romero, el Museo de las Hermandades y Cofradías. El aspirante quería saldar la deuda pendiente de Sevilla con sus días de la pasión a través de un centro de interpretación donde se fundiera el espacio museístico con experiencias sensoriales y dinamismo de la mano de escultores, orfebres o músicos.

Romero se enfundaba el traje del mago de la ilusión con esta gran apuesta en un edificio céntrico, pongamos la Sala San Hermenegildo o la antigua biblioteca municipal de la calle Alfonso XII, con 1.600 metros cuadrados, una inversión de más de 1 millón de euros y unas ganancias para las hermandades que podrían superar los 15.000 euros en el mejor de los casos.

Además, José Félix se codeaba para este proyecto con personas muy preparadas dentro de las hermandades, que bien habían tenido cargos en junta de gobierno (bastantes de ellos ex hermanos mayores), o lo ejercían en este momento en sus corporaciones.

Y sobre todo, más allá de medidas como las que se han expuesto y un equipo de categoría, el candidato ha buscado desde su presentación en el restaurante La Raza, calar el mensaje de un Consejo de Cofradías revitalizado y fuerte, que tenga voz y sea reconocido en la ciudad, tal y como ocurría en las primeras décadas de la institución, y que en los últimos lustros se ha ido diluyendo.