A nadie se le escapa la situación de sequía que está padeciendo nuestra Comunidad tras la ausencia de lluvia durante los últimos meses. Esto lleva a pensar a los rocieros un paso por El Quema desolador, sin agua. Un hecho que haría que miles de rocieros no se pudiesen bautizar en el Jordán rociero.
Ante tal situación, los responsables del Plan Romero en la provincia de Sevilla -la delegación del Gobierno de la Junta de Andalucía en este caso-, han solicitado a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, que el Guadiamar tenga caudal para las fechas de la romería. Ya no sólo por el hecho de los bautizos, sino también para que los animales puedan beber.
La Confederación Hidrográfica, por su parte ha explicado que tal petición ya se realizó el pasado año y que, actualmente, se encuentra en fase de estudio. Afirman que, de hacerse un desembalse, el agua vendría del embalse del río Agrío, que en la actualidad estaría a un 70% de su capacidad, por lo que no se encontraría en alarma por sequía y sus recursos hídricos no correrían peligro.
Tan sólo en dos ocasiones, en los últimos tiempos, los rocieros no han podido transitar por El Quema. En 1998 por el desastre de las minas de Aznalcollar, que lo llenó de lodos; y en 2016, cuando las fuertes lluvias caídas durante los días de camino, hicieron que los rocieros tuviera que cruzarlo por un puente cercano.





